¿Cómo elegir el mejor antagonista para tu historia?

No sé si este sea el título correcto para todo lo que pretendo escribir, tampoco voy a darle muchas vueltas al asunto, así que vamos.

Tengo días pensando en el tema. Tras terminar la primera corrección de mi novela (una locura de la que espero comentar algo pronto), empecé a notar ciertas cosas que no me convencían de mi antagonista.

Así que pensando en esto, recordé que siempre hablo de lo mucho que me gustan los personajes redondos, con fortalezas, debilidades y demás.

Dar vida a los antagonistas no debería ser demasiado diferente a crear un protagonista. El problema surge cuando olvidamos que el malo es una persona y también tiene sentimientos, miedos y debilidades.

No digo que esto sea algo que el lector necesite saber a fondo, pero tal vez sí ciertos matices que ayuden a definir su personalidad.

El antagonista es esa parte esencial que no puede faltar en nuestra historia. Y no hablo solo de villanos, en una novela son muchos los elementos que pueden hacer de antagonista. El tiempo, el clima, un fenómeno natural, etc.

Hoy nos vamos a centrar en ese punto especial que le da más acción a nuestra historia. Y no, no todo son luchas, golpes, peleas o batallas, hablo de emoción, giros argumentales, cambios en la trama.

Cuando empiezo a leer una historia siempre estoy intentando descubrir qué puntos van a jugar en contra de los personajes. Es un gran defecto, pero rara vez leo como lectora y no puedo evitar ir descubriendo pequeñas cosas que creo luego tendrán mayor peso.

He decidido hablar de este tema porque he notado que a pesar de que me fijo mucho en los villanos y antagonistas, cuando escribo, suelo dejarlos de lado. No es algo que haga de manera consciente, pero reconozco que es un fallo enorme en el que necesito trabajar.

Y como siempre que descubro mis puntos débiles intento  investigar un poco, y desentrañar mis lecturas recientes en busca de pistas que me ayuden a mejorar.

Si como yo tienes dudas de los antagonistas, o solo quieres leer qué otras cosas tengo que decir, entonces solo tienes que seguir leyendo hasta el final.

 

Provocar sentimientos y emociones

No quiero decir que Voldemort debería inspirarte ternura y amor, pero es obvio que en cuanto leas sobre él algo provocará en ti.

Miedo, repulsión, asco, odio… Tenemos un inmenso abanico de emociones en el que nuestro antagonista puede actuar.

Si hablamos de un asesino a sueldo que acaba de matar a una niña inocente, lo más probable es que te provoque asco y rabia, al menos si eres una persona normal.

Si no eres normal seguro te provocara esperanza, pero no estoy aquí para juzgar quien es normal o no.

A lo que iba, el antagonista debe producir algo, no puede ser que el lector se quede frío ante su aparición.

Aun peor, si ese terrible villano está haciendo algo malvado y el lector no siente nada, temo mucho decirte que fracasó en su misión de emocionar a nuestro público.

Cuando el antagonista no es una persona como tal, también debe generar una reacción. Es decir, si nuestro protagonista lucha contra el tiempo, es probable que el lector sienta ansiedad o angustia.

Cuando leía Choque de reyes de G. R. R Martin, sentía una profunda repulsión hacia Joffrey Baratheon, y sé que como yo, muchos detestaban la simple mención a su nombre.

Es que aborrecía cada acción hecha por el personaje, necesitaba que acabaran con él, y no me complacía un final cualquiera.

Otro que también me provocaba úlceras a cada mención, era Ramsay Bolton, creo que nadie en su sano juicio podría decir que este personaje le producía lástima, es todo lo malo que se puede ser.

Pero aquí no quiero hablar de si el personaje es malo malísimo o no.

Son las sensaciones que provocan lo que determinará el impacto del antagonista.

Y ya dejando en claro lo que debe producir un antagonista, hablaremos de algunos tipos que podemos encontrar en la literatura.

 

El villano inmoral

Esta es una de las formas más comunes de antagonista que encontraremos en historias. Sí, ese terrible ser que es malo y le trae sin cuidado serlo.

¿Cuántas novelas no hemos leído bajo este formato?

Y es que parece inagotable, y aunque a mí no me molesta del todo, creo que bueno trabajar el personaje a fondo para que no acabe convirtiéndose en un cliché.

Este es el malo de la película al que los lectores no pondrán ningún pero para odiar.

Sabe que está actuando de manera cruel y lo trae sin cuidado.

Por lo común este tipo de perfil no siente remordimiento por sus acciones, tampoco tiene un código moral por el que regirse.

 

El malvado moral

Estos me gustan mucho. Son los que justifican sus acciones bajo su punto de vista.

Es decir, son un tanto más profundos y trabajados, el autor se ha encargado de dotarlos de una visión y un código moral por el que se rigen.

A ojos de este villano, sus actos están justificados, ve como correcto lo que hace.

Son personas que buscan encontrar las razones “correctas” para proceder de la manera en que lo hacen. Es por decirlo de alguna manera, el mal necesario para traer el equilibrio.

Y aunque su punto de vista sea totalmente erróneo, este personaje es incapaz de notarlo.

No siempre existirán luchas entre buenos y malos, aquí puede ser un punto a favor este tipo de perfil.

Además, creo que es bastante interesante conocer al villano por su manera de pensar o ver el mundo. Puede que no lleguemos a comprenderlo del todo, pero podemos entender algunas de sus acciones aunque no estemos de acuerdo con ellas.

Aquí como siempre menciono a Abercrombie, me gusta esa profundidad en personajes que no se definen del todo como buenos o malos.

Ya sé que soy muy repetitiva con la oscuridad y la luz en los personajes, y aunque me gusta leer sobre esas luchas sobre el bien y el mal, también hay puntos medios que son interesantes y nos regalan personajes maravillosos que permanecen en nuestra memoria.

 

¿Cómo elegir antagonista?

Ante todo me gustaría decir que soy de las que piensa que la historia escoge a los villanos.

Es un tanto peculiar, lo sé. Solo que he notado que muchas veces intento crear un antagonista en mi historia, y esta me tira para otro lado enviándome unas señales bastante distintas a las que tenía pensado.

Es por esto que debes escuchar tu historia y lo que esta necesita.

En ocasiones planteamos una idea original, y tras desarrollarla un poco, descubrimos notables cosas a mejorar y aspectos que podemos potenciar. Esto ocurre porque aprendemos a descifrar y escuchar nuestra historia.

Para entender hacia dónde marca tu antagonista puedes probar con algunas preguntas clave:

  • ¿El antagonista es una fuerza que se opone a los intereses del protagonista?
  • ¿Tiene peso en el desenlace de la trama?
  • ¿Sus acciones ayudan a desencadenar el conflicto de la historia?

 

Por supuesto, estas son algunas de las preguntas que suelo hacerme al momento de empezar a desarrollar la voz de mi antagonista.

Sé que existen muchas personas que utilizan otras técnicas, pero en cuanto me surgen dudas sobre este punto, suelo detenerme a pensar en la función del antagonista en la historia.

Y si te soy sincera, casi siempre hago esto al momento de corregir y reescribir. En un primer momento dejo que la historia fluya, y cuando me siento a corregir, empiezo a notar todos los puntos flojos.

 

Y tú… ¿Tienes alguna manera especial para escoger el antagonista? ¿Qué villano ha marcado tus lecturas? No olvides dejar tus comentarios y compartir.

Reseña: Los últimos años de la magia

Los últimos años de la magia escrita por José Antonio Fideu, es una historia repleta de magia y aventuras que nos hace soñar con el Londres victoriano. Esta novela ha resultado la ganadora del Premio Minotauro 2016 y me ha regalado gratos momentos de lectura.

 

Sinopsis:

Londres, 1871. El joven Aurelius, prisionero en la taberna familiar, se siente condenado a languidecer viviendo una existencia tan gris como la de su padre. Sin embargo, una mañana le será revelado su destino: Houdin, el gran mago, anuncia en coloridos carteles su llegada a Londres… A partir de ese momento, su obsesión será presentarse ante él para convertirse en su aprendiz. Gracias a su ingenio, pronto tendrá la oportunidad de entrar en su camerino, donde descubrirá su mayor secreto. Houdin, el prestidigitador, es un mago verdadero, no hay trucos tras su poder. Pero con esta revelación llegará otra: la magia es peligrosa y existen poderes dispuestos a acabar con ella y con quienes la utilizan.”

 

Opinión personal:

Los últimos años de la magia es un libro que me sorprendió y me cautivó por completo. Es cierto que hubo cosas que me gustaron más y otras que me gustaron menos, el libro es una aventura repleta de magia y acción.

En ella conoceremos a Aurelius desde que era un niño hasta la edad adulta, veremos su primer contacto con la magia, y cómo va descubriendo ese universo fantástico que hasta entonces desconocía.

El protagonista no estará solo, tendrá compañeros leales y otros que podrían no serlo, enfrenta una aventura trepidante por descubrir la magia y aprender a dominarla.

La narración es sencilla, con un narrador omnisciente, por lo que conoceremos casi todo el tiempo lo que están sintiendo los personajes, incluso el antagonista de la historia. La prosa del autor me encantó, más allá de la historia, lo que me atrapó fue la manera de contar las cosas, de llevarte de un lado hacia otro y mantenerte pegado a las páginas deseando conocer el final.

La magia es un elemento que está muy presente, y que tiene una vuelta original. Es decir, nos plantean la magia como parte de este mundo en el que vivimos, explicando ciertos acontecimientos o hechos con este recurso. Cosa que me parece muy interesante, puesto que nos presentan figuras históricas, a las que el autor hace alusión al final del libro, y podemos imaginar como la historia ha suprimido la magia para darle otra visión a ese personaje.

También hace referencia a cuentos clásicos, como la caperucita roja, y le da una vuelta que me resultó bastante divertida (si lo lees, lo entenderás).

Los personajes me parecen estar bastante bien definidos. Aunque debo rescatar mis favoritos fueron los personajes secundarios. El protagonista, Aurelius, me resultó un poco antipático por momentos. Había capítulos en los que no llegaba a creérmelo del todo, y que me parecía un tanto absurdo.

Sin embargo, personajes como Gabrielle, el enano Calibán o el medio erizo, hicieron que me embarcara en un viaje del que no me quería aparta.

Además vamos a conocer al gran mago Houdin quien será el encargado de introducir a Aurelius en el mundo de la magia.

Otro personaje que no llegué a terminar de comprender, fue el cazador de hadas. Este ser maligno que se encarga de acabar con la magia y restablecer el orden natural de las cosas. Es cierto que un antagonista no tiene que gustarte, pero yo soy muy fan de los villanos, y este en particular no logró despertar nada en mí.

Definitivamente Los últimos años de la magia es una novela que engancha, muy bien escrita que te lleva de la mano de sus protagonistas en un mundo en el que la magia está más presente de lo que imaginamos.

Y tú… ¿Ya leíste esta historia? ¿Te animas a disfrutar de una nueva aventura? No olvides dejar tu comentario y compartir.

4 novelas históricas para viajar a otras épocas

Muchas veces he hablado de lo mucho que me gusta la literatura histórica. Tal vez por eso disfruto leer tantas historias de fantasía ambientadas en otras épocas.

Aunque soy una aficionada en el tema, quiero recomendar y hablar de 4 novelas históricas que disfruté y que he mencionado en el canal en varias oportunidades.

Bueno, la verdad es que siempre que leo libros de temática histórica, me pregunto qué podría haber sido en mis vidas pasadas. Ya lo sé, soy un poco rara, y por esto no puedo evitar fantasear con ciertas cosas que hacen que mis niveles creativos se vayan a las nubes.

Una guerrera espartana, una vikinga, una dama de la corte.

No lo sé, imaginar nunca está mal, y como hoy quiero compartir contigo este gusto, se me ocurrió escribir sobre esas novelas históricas que nos hacen viajar a otras épocas.

Para quienes disfrutan del género, es posible que muchos de los títulos los hayan leído, o les suenen de algo. Y para quienes no son tan asiduos a la literatura histórica, pretendo convencerlos de que le echen un ojo.

Soy esa típica persona que quiere que otros lean mucho y luego compartan su opinión.

Antes de empezar quiero aclarar que no soy experta en el género, solo una aficionada haciendo un breve compendio de esas novelas históricas que la han cautivado.

Sin dar más largas al asunto voy a comenzar con esta lista de novelas históricas para viajar a otras épocas.

 

Northumbria, el último reino

Escrita por Bernard Cornwell esta es una historia que va de vikingos y sajones. Yo tengo una vena vikinga que hace que estos temas me encanten, todo lo que tenga que ver con Odín, Ragnar y la cultura de este pueblo me atrapa por completo.

Muchas veces he mencionado en el canal lo mucho que me gusta este libro (es una saga, pero solo he leído el primero), y no puedo evitar hacer comparaciones con la popular serie Vikings (si no la has visto no sé qué estás esperando, es maravillosa).

Y aunque serie y libro no tienen nada que ver, creo que son un interesante punto de contraste, no solo ante los hechos históricos, también para conocer un poco más de esta cultura.

En Northumbria, el último reino, conoceremos a Uthred un chico de anglosajón de ascendencia aristocrática que de pequeño vive entre vikingos. Fue raptado por los invasores y ha crecido entre dos culturas.

La recreación histórica es fascinante y consigues adentrarte por completo en lo que el autor te está contando, un punto a favor es la narración bélica, te mantiene a la expectativa y hasta que no acabe el combate no puedes soltar el libro.

Es un libro para disfrutar y descubrir la cultura vikinga.

 

El ejército perdido

De Valerio Massimo Manfredi. Quienes conocen al autor podrían decirme que no es su mejor libro, pero es el primer libro que leí de él, y uno de los que más me gustó.

En este libro conoceremos a la joven Abira y su historia tras unirse al grupo de soldado griegos, que pasaría a la historia con el nombre de Los diez mil, quienes fueron acompañando a Ciro el jóven en su intento por usurpar el trono a su hermano Artajerjes.

La historia tiene bastantes giros y casi hasta el final no podrás respirar. Es un libro que me mantuvo enganchada y que tan solo terminarlo de leer tuve que investigar al respecto porque la trama me atrapó de tal manera, que quería averiguar sobre los acontecimientos y los personajes que nos encontramos.

Un punto que me gusta bastante es la narración de Abira, siendo mujer y viendo la guerra desde un punto tan cercano, no pude evitar sorprenderme con ella y sentir mucha simpatía por este personaje.

Manfredi es de esos escritores a los que siempre quieres leer. Esta historia en particular me cautivo tanto, que durante meses le hablé a todos del libro. Tiene una subtrama de romance, muy ligero y bastante secundario.

Una historia interesante que me parece ideal para adentrarnos en la pluma de Manfredi.

 

Yo, Claudio

Escrita por Robert Graves, es una novela histórica basada en la época romana del 10 a.C hasta el año 41 d.C, en la que Tiberio Claudio es el protagonista.

Es un libro que te atrapa, el autor te cuenta a través de Claudio esa vida que muchos desconocemos y los defectos que llegaron a afectar severamente la vida de él.

La novela evoca a infancia y la juventud de Claudio, hace alusión a sus problemas familiares y  cómo era cuestionado por todos.

Es un libro de ficción histórica muy apegado a la historia de Claudio, sin lugar a duda Graves nos muestra ese lado humano de un personaje que ha sido odiado a través de los años.

Los invito a perderse entre las páginas de este libro, disfrutar de una narración amena en la que no solo seremos testigo de las dificultades del protagonista, también de las intrigas y artimañas políticas que rodean a toda su familia.

 

La joven de Esparta

Este no es mi libro favorito, sin embargo quiero aclarar que es una historia que disfruté tanto que lo leí en cosa de un día y me sorprendió para bien. Escrita por Cristina Rodríguez, descubriremos la peligrosa aventura que debe enfrentar una joven al vengar la muerte de su hermano.

Esparta 481 a.C, Thyia se disfraza de hombre pretendiendo vengar la muerte de su hermano, y vivirá junto a los guerreros más valientes de su época.

Más allá de la historia, me gustó porque nos plantea la visión de una mujer de la época y nos muestra la cultura de la Grecia antigua. Conoceremos las costumbres espartanas, además nos aventuramos a caminos un tanto inexplorados por las mujeres de la época que te dejarán pensando.

Es un libro que disfruté a pesar de algunas cosas que no me convencieron en cuanto a trama. Sin embargo la documentación y la ambientación es genial, un libro que se lee en nada.

 

 

Las reinas malditas

Sé que dije cuatro libros pero no podía cerrar sin mencionar uno que leí hace poco tiempo. Reinas malditas de Cristina Morató, es una recopilación de las biografías de seis reinas importantes con unos finales un tanto trágicos.

Este libro me gustó porque resume de una manera bastante interesante la vida de estas mujeres, de las que quiero conocer aún más, y nos plantea que no solo la cotidianidad en cuanto a sus vidas soñadas, nos habla de la realeza y que muchas veces no es un cuento de hadas como muchos quisieran creer.

Conoceremos a la Emperatriz Sissi, Maria Antonieta, Cristina de Suecia, Eugenia de Montijo, Victoria de Inglaterra y Alejandra Romanov, es un libro interesante que se lee muy rápido y no resulta para nada pesado.

 

Esta es una recopilación bastante corta de algunas novelas históricas que he disfrutado muchísimo. Sé que me dejo fuera muchas obras importantes, que no he mencionado otras sagas como Los reyes malditos (que está muy bien), Espartaco, El águila de plata, Los pilares de la tierra y muchas otras. Es solo una lista corta para quienes quieran adentrarse un poco en el género.

 

Y tú… ¿Has leído alguna de estas novelas históricas? ¿Qué otro libro nos recomendarías? No olvides dejar tu comentario y compartir tu opinión.

¿Son las heroínas de ahora demasiado fuertes?

Hoy voy a hablar de un tema bastante “polémico” de esos a los que todo el mundo le gusta debatir. Sí, hoy vamos a hablar de heroínas y protagonistas fuertes, pero no en el sentido que puedes imaginar.

Muchas veces he hablado de la importancia de la creación de personajes redondos, y siempre intento hacer énfasis en el personaje femenino, en no utilizarlo como un personaje florero y trabajar más al momento de crear mujeres fuertes.

También es cierto que cuando hablo de heroínas, muchos me han comentado que esto ya es un cliché, que la creación de personajes femeninos fuertes e independientes cansa y aburre.

Pues yo no comparto la misma opinión.

Mis razones son obvias, sin embargo mencionaré algunas.

No me aburren las heroínas fuertes porque cada vez que leo un libro, me encuentro con personajes masculinos fuertes, valientes y aguerridos, esto parece ser de lo más normal y habitual.

¿Por qué la heroína valiente debería ser un cliché si el héroe no lo es?

Interesante pregunta. Pues si soy sincera, diría que algunos pueden no sentirse cómodos con mujeres salvando el día, tal vez prefieran ver al chico ser el caballero azul y salvar a la damisela típica que sí es un estereotipo.

Podría ponerme bastante pesada en este tema, pero lo que pretendo es comentar y debatir este nuevo fenómeno que no termina de convencer a algunos. Y lo digo porque he recibido muchos comentarios diciéndome que están hartos de las Katniss.

Es cierto que Katniss Everdeen no es mi personaje favorito ni mucho menos, pero cuando me dicen esto, no puedo evitar cuestionarme si están cansados de Katniss o de personajes como ella que no esperan al chico y deciden salvarse por sí mismas.

Puede que muchos vean en Katniss un reflejo de Mary Sue, y esto es algo en lo que nos detendremos a detalle.

Entiendo que este personaje tenga muchos detractores, yo misma le encuentro fallos y en ocasiones se me hace antipática, aunque debo admitir que ha abierto una brecha para que algunos se pregunten si hacen falta más personajes así.

Tal vez no les gusten los personajes femeninos fuertes, porque solo con hacer mención a esto imaginan a una mujer en armadura, luchando, que es perfecta y no se despeina.

Por esto quiero arrojar luces sobre el concepto o la idea de las mujeres fuertes.

Siempre he apostado por la creación de personajes reales, y si estas heroínas están bien profundizadas y cuentan con un buen desarrollo, no veo razón para que el lector se sienta incómodo ante ellas.

 

Exagerando los personajes fuertes

Ahora, si bien entramos en detalles, hay algo que sí quiero destacar. Que una mujer sea fuerte no quiere decir que tenga que ser
guapa e ir enfundada en trajes de cuero. Tal vez es esto uno de los aspectos chocantes.

Yo quiero ver personajes femeninos que sean reales, no me importa si es gorda, delgada, rubia o morena. Quiero decir, basta de escribir sobre heroínas absolutamente guapas, como si las feas no pudiesen ser valientes, o peor, como si no existiesen los puntos medios.

Es cierto que las damiselas en apuros parecen pasar a otro plano y cada día gozan de menos popularidad. También, que se ha convertido en un estereotipo la hembra fuerte,  sexy, que no le teme a nada y no duda en abalanzarse al peligro.

Vale, que si me lo explicas así me lo creo. Este personaje no resulta real, como tampoco lo resultaría siendo un hombre.

Creo que el problema es que establecemos demasiadas diferencias al momento de crear personajes femeninos o masculinos, nos enfrascamos en imaginar que son dos universos paralelos y no nos detenemos a pensar que hombres y mujeres pueden actuar y pensar por igual.

Y es aquí cuando hablamos de los personajes al estilo Mary Sue.

 

Mary Sue

Este es un personaje perfecto. Sí, en serio, uno que reúne todas las buenas características que se pueden tener en este mundo. La típica Mary Sue es determinada, valiente, inteligente, hermosa…

Puedo seguir si así lo prefieres, aunque entiendo que has comprendido el concepto y tal vez la razón por la que muchos pueden odiar a Katniss.

Todos odiamos este tipo de personajes.

Para empezar porque no resultan reales, nos cuesta sentir algo por un personaje tan maravilloso, que parece ser incapaz de sentir algo más que sus ansias por luchar para salvar al mundo…

Bueno en este punto en general todos saben lo mucho que me gustan los personajes con sombras, por eso hablé del lado oscuro de los personajes en el último post.

Volviendo al tema, voy a dejar de lado mi extraño gusto por los malos e intentar ser realista. No me puedo creer a un personaje que es bueno, justo, inteligente y además guapísimo. Lo siento, pero no.

Aquí sí me puedes decir que Mary Sue es un personaje estereotipado, lo que no acepto que me digas es que solo ocurre con las heroínas. Hay muchos héroes entre páginas que pecan de este defecto, y que en particular me resultan insoportables.

 

Personajes fuertes

Aquí voy a iniciar con un personaje que me gusta bastante y me arriesgo a ser juzgada por quienes leen mi blog. Sí señores, me gusta Cersei Lannister, y mucho.

Muchos gritarán y dirán ¿por qué?

Sencillo, es una mujer fuerte, que no necesita pelear, y aunque es inteligente y valiente tiene muchos otros defectos que crean contrastes en su personalidad. Es una de esas estrategas (aunque le salga mal) que lucha por conseguir lo que quiere sin importar a quien se encuentre por el medio.

Y aunque he decidido decir que me gusta, no puedo dejar de mencionar otro personaje de esta saga que me encanta y es Aria Stark.

Con esta última dudo que me cuestionen puesto que es muy amada por los lectores. Sí, Aria es una chica que ha sido golpeada por el destino, ha luchado desde muy niña por ser quien quería ser, y desde entonces ha demostrado temple y fortaleza para luchar por sus convicciones.

Menciono estos dos personajes porque son muy diferentes y sin embargo bastante similares. Dos heroínas que han demostrado valor de distintas maneras.

Aquí vemos el vago concepto de heroínas fuertes y lo muy difuminado que se encuentra.

Las heroínas de ahora

Para que tu personaje femenino sea fuerte no tiene que saber luchar con espadas, ni ser ágil, tampoco usar pistolas. Esto es solo un vago concepto de lo que la fortaleza podría significar y nada más alejado de la realidad.

La convicción y determinación es lo que hará que tus personajes sean fuertes.

Una heroína no tiene que ser guapa, ni ir con ropas ajustadas, tampoco debe ser una piedra incapaz de llorar o sentir amor. Hemos confundido a las mujeres fuertes con la apariencia que estas deben llevar.

En la novela de Naomi Novik Un cuento oscuro, tenemos a una protagonista que no es agraciada, tampoco demasiado valiente y que a quien las cosas suelen salirle bastante mal. Y quiero rescatar este personaje porque me parece una heroína con matices, diferente y que en pocas palabras resume lo que es un personaje fuerte.

Y ya si entramos en profundidad te digo uno de los personajes femeninos más fuertes (en mi opinión) y que no reparte hachazos ni pelea con armaduras. Estoy hablando de Ana Karenina, una protagonista que vive en una sociedad que oprime a la mujer y con la que debe lidiar.

Otra, ya por decir, es Scarlett O’Hara, caprichosa, vanidosa y egoísta. Sin embargo Scarlett de Lo que el viento se llevó, es un personaje que debe lidiar con las trabas de una época en la que las mujeres no gozaban de demasiadas libertades, y que sin importar nada, decide desafiar a toda una sociedad buscando su estabilidad económica.

Mujeres reales

Dejemos los toques amargos para otro momento. Es cierto que hay muchos autores abusando y jugando con el papel de la Mary Sue. Sin embargo hay tantos otros que apuestan por personajes fuertes que se asemejan más a las mujeres de verdad.

Yo creo en las heroínas, y no porque peleen o sean diestras con las armas, creo en ellas porque son quienes luchan por sus convicciones y no tienen miedo a fracasar o parecer débiles.

Y tú… ¿Crees que necesitamos más heroínas en la literatura? ¿Cuáles son esos personajes femeninos que te chocan y cuáles te encantan? No dudes en dejar tus comentarios y compartir tu opinión.

 

 

Los verdaderos cuentos de los hermanos Grimm

Estoy convencida de que todos hemos escuchado algo de los hermanos Grimm. Seas o no, amante de las letras, nuestra vida puede estar llena de alusiones a los cuentos clásicos que estos hermanos crearon, cuestión que sin importar el tiempo, los ha convertido en leyenda.

Sí, me atrevo a afirmar esto y no solo por la muy inmensa industria Disney que ha sacado provecho de estas historias. Son muchos quienes han tomado inspiración de estos cuentos, y han forjado historias a su medida.

No solo en los libros, también en el cine, y en muchos otros aspectos que no pretendo tocar hoy.

Yo debo admitir, que tanto los cuentos originales como las adaptaciones me encantan. Creo que son historias maravillosas que me cautivan y no dejan de sorprenderme.

La idea surgió ya que hace poco leí Los últimos años de la magia de José Antonio Fideu (pronto tendremos reseña), y me sorprendieron ciertas alusiones o trazos de esas historias que los Grimm nos dejaron.

¿Somos realmente conscientes del tesoro que guardan estos cuentos?

A veces lo dudo, y lo digo con firmeza porque en ocasiones encuentro personas que no tienen ni idea de la verdadera naturaleza del cuento original, se han dejado cautivar por historias mágicas de princesas, sin mirar un poco más allá (mira que me gusta Disney, pero esto es un hecho irrefutable).

Y es que esos finales felices y soñados no son lo que imaginamos, y resulta más bien una invención de las películas para no atormentar a los niños.

Así es que hoy vamos a develar el misterio tras estos misteriosos cuentos y cómo son realmente.

¿Estás preparado para sorprenderte con la realidad?

Pues aquí vamos.

 

Blancanieves

¿Quién no conoce la historia de la bella muchacha acosada por la terrible reina malvada? ¿Será cierta esta historia o esconderá otra cosa?

El cuento de Blancanieves es conocido en casi todo el mundo, la versión de los hermanos Grimm es de las más conocidas.

Hay mucho de cierto en la película que Disney hizo para los niños. Sí hubo un espejo mágico, una reina malvada que quiso acabar con la vida de Blancanieves, y una manzana envenenada.

Aunque no sé si todo el mundo sabe, que Blancanieves al morder la manzana cae muerta en lugar de dormida.

Los enanitos intentan despertarla en vano, y tras ver que no perdía parte de su belleza la dejan en un ataúd de cristal.

Pasa el tiempo y un príncipe ve a la pequeña Blancanueves en el ataúd. Hechizado por su belleza, ruega a los enanos que le den el cuerpo de la mujer, pidiendo a sus sirvientes que trasladen el ataúd hasta su castillo.

Y aquí existe una gran diferencia, la protagonista no despierta gracias a un potente beso de amor, más bien, cuando está siendo trasladada al castillo, los sirvientes tropiezan y el movimiento hace que Blancanieves escupa el trozo de manzana envenenada atorada en su garganta.

Despertando así de un terrible sueño de muerte.

También existe una notoria diferencia en cuanto el final de la reina malvada. En el cuento original, tras celebrarse la boda a la que asiste la reina, Blancanieves confiesa que fue ella la mujer que intentó matarla en distintas ocasiones.

Como castigo, el príncipe manda a fabricar unos zapatos de hierro obligando a la reina a ponérselos al rojo vivo y bailar hasta caer muerta.

Sí, existen distintas versiones y adaptaciones de esta historia, pero sin duda la de los hermanos Grimm ha conseguido dejarnos perplejos.

 

Rapunzel

Un cuento clásico muy parecido al que todos hemos escuchado o visto en la pantalla, solo que la versión original es un poco distinta.

Es cierto que Rapunzel fue una niña deseada por sus padres.

Al nacer, una bruja malvada decide llevarse al bebé como castigo a un robo que el padre hizo en su jardín.

La bruja es quien le designa este nombre y se la lleva para encerrarla en una torre. Todos los días iba a visitarla y le pedía que dejara caer su cabello para trepar hasta lo alto.

Hasta aquí nos suena todo muy conocido, pero la llegada del príncipe no es como imaginamos o como nos han querido contar a lo largo de los años.

El príncipe que se enamora de Rapunzel tras escucharla cantar, decide que debe sacarla de ese lugar.

Vuelve a menudo para escucharla sin poder acercarse a ella.

Hasta que un día ve a la bruja y descubre su forma de llegar hasta arriba. Es así como aprendió a llegar a Rapunzel. Desde aquel día empieza a frecuentarla y decide planear una forma de sacarla de allí.

Irá todas las noches y le llevará seda con la que Rapunzel tejerá una escalera para escapar.

Por supuesto los enamorados son descubiertos y la bruja abandona a Rapunzel en medio de un pantano.

¿Quién nos advertiría de lo cruel de los hermanos Grimm?

Cuando el príncipe acude a rescatar a su amada, termina por caer a causa de la bruja, y si bien no muere,  cae sobre unas espinas quedando ciego.

Al menos el final es feliz, y es que el príncipe se encuentra con Rapunzel, quien lograra curarlo gracias a sus lágrimas.

 

La Cenicienta

Nadie nunca podría imaginar lo mucho que me gusta esta historia.

En serio, a pesar de que la protagonista no es mi favorita, es uno de esos cuentos a los que le tienes aprecio tras haberlo escuchado durante toda tu vida.

Aunque la historia real no es tan bonita como lo imaginamos.

Nuestra Cenicienta sí asiste a un baile y logra cautivar al príncipe, también goza de una madrastra y hermanastras crueles que abusan del buen carácter de Cenicienta.

En esta versión escrita por los hermanos Grimm, veremos a un pajarillo en lugar de un hada madrina, le concede el vestido y las zapatillas para acudir al baile.

Cenicienta acude a los dos bailes y logra escapar sin ser descubierta por el príncipe. La tercera noche, el príncipe decide untar las escaleras con pegamento para evitar que su amor escape, y es así como Cenicienta pierde uno de sus zapatos.

La historia cambia notoriamente, dado que el príncipe sale en busca de la muchacha, y al llegar a casa de Cenicienta son sus dos hermanastras quienes aparecen y no ella.

Por supuesto, el zapato es muy pequeño como para servirles, así que la madre le dice a una de sus hijas que se corte dos dedos.

En una historia que parece de terror, la hermanastra mayor se mutila el pie y logra que el zapato le entre.

El príncipe, tras darse cuenta de que no es la misma muchacha, vuelve y la hermanastra menor se corta el talón logrando calzar la zapatilla. Al ver la sangre, el príncipe entiende que ha sido engañado.

Finalmente el príncipe se lleva a Cenicienta para desposarla, y aunque es un final feliz para nuestra protagonista,  no lo es tanto para sus hermanastras, quienes son picadas en los ojos por las palomas, quedando ciegas como castigo por su maldad.

Son muchos los cuentos a los que podemos hacer mención, he decidido empezar estos tres, e ir profundizando poco a poco en estos cuentos clásicos para descubrir más sobre ellos.

 

Por cierto, otro libro que ha jugado con estos cuentos es Róndola de Sofía Rhei, durante toda la lectura veremos algunos indicios a estos cuentos de una manera muy original.

 

Sin lugar a dudas hay bastantes similitudes entre los cuentos de los hermanos Grimm y las típicas películas infantiles que hemos visto. Aunque no podemos pasar por alto esas evidentes diferencias que no parecen ser muy aptas para niños.

Y tú… ¿Conocías estas verdaderas historias? ¿Qué otro cuento de los hermanos Grimm te ha sorprendido con sus diferencias? No olvides dejar tus comentarios y compartir en redes sociales.