Descubriendo un libro: En la piel de Erica

Esta vez he dejado de lado el terreno de la fantasía para meterme de lleno en una historia muy diferente. Sí, me gusta leer y descubrir historias que sean diferentes, no me importa adentrarme a otros géneros o descubrir mundos completamente desconocidos.

Esta vez le llegó el turno a En la piel de Erica, un libro escrito por Michelle Painchaud, y aunque el tema de los detectives y los crímenes no es lo mío, debo admitir que el libro me enganchó a pesar de algunas cosas que no terminaban de convencerme.

No le voy a dar largas al asunto, solo decir que como casi cualquier historia, esta tiene sus cosas buenas y también otras que no me gustaron demasiado.

Título: En la piel de Erica

Editorial: Hidra

Autor: Michelle Painchaud

Sinopsis: “A sus diecisiete años y desde que puede recordar, la vida de Violet ha consistido en una única cosa: convertirse en Erica Silverman, una rica heredera que fue secuestrada a los cinco años y a la que nunca se ha vuelto a ver. El padre de Violet, el mejor estafador de Las Vegas, tiene un plan escalofriantemente preciso. Violet posee el mismo grupo sanguíneo que Erica, y gracias a la cirugía también tiene su mismo rostro y un cuerpo parecido. Incluso muestras de ADN. Se sabe cada detalle de la vida de los Silverman y conoce a la perfección cómo fingir que padece un síndrome de estrés postraumático.

Y, entonces, en el momento preciso, aparece: Erica Silverman ha vuelto a casa gracias a alguna clase de milagro. Pero ella sigue siendo Violet, y tiene un trabajo: robar el cuadro de los Silverman, una obra maestra tasada en unos 60 millones de dólares que se ha convertido en toda una leyenda entre los criminales de Las Vegas.”

 

Mi opinión:

Cuando tuve la oportunidad de leer En la piel de Erica acepté sin detenerme a pensar demasiado. Hacía mucho quería cambiar mis lecturas y dar la oportunidad a otros géneros.

Tan solo empezar me encontré con una narración muy cuidada, en primera persona, de voz de la misma Violet, quien se encuentra suplantando a Erica.

Este tipo de voz del narrador nos da la oportunidad de conocer a la protagonista, entender cómo piensa y las razones por las que actúa de determinada manera. Al ser una adolescente, veremos preocupaciones típicas de su edad, y aunque en ocasiones no terminaba de entender a la chica, se contradecía muy de vez en cuando, creo que eso forma parte de la esencia del personaje y sus preocupaciones.

Digo que no terminaba de entender, porque Violet nos es presentada como una maestra del crimen, y que tras verse envuelta en todo el misterio que ronda respecto a la muerte de Erica, la veremos enfrentar sus dudas y miedos.

La historia se va alternando con el pasado, lo que nos permite conocer algunas situaciones respecto a la crianza de Violet a manos de un criminal. Este punto me resultó bastante particular, puesto que estamos hablando de una chica que desde que era niña se dedica a robar o engañar a otros, y con este elemento la autora nos pone en contexto para llegar a comprender ciertos detalles de su pasado que la han marcado.

Debo admitir que había cosas que no terminaban de encajarme del todo. Es decir, es un crimen que ha sido planeado desde que Violet era una niña, por lo que los fallos deberían ser mínimos, o eso quieren hacernos creer. Pero también estamos hablando de un país en el que se toma muy en serio la ley, y como no se habla demasiado de la investigación que se le hace a la protagonista, creo que mis dudas venían dadas en este punto en particular.

No podía evitar ver fallos en el tema legal, es decir, suplantar a una persona que lleva tantos años desaparecida no creo que sea tan sencillo como la protagonista lo pinta.

Aunque entiendo que solo vemos el punto de vista de ella, me hubiese gustado comprender cómo se planeó todo, desde el momento en el que la chica fue adoptada.

Violet / Erica va evolucionando a lo largo del libro. En un principio comprendemos su esfuerzo y lucha por encajar en ese mundo tan diferente a ella, poco a poco seremos testigos de los cambios que se producen.

Lo que más me ha gustado del libro es como la autora trata el tema de las identidades. Desde la primera página conoceremos tanto a Erica como a Violet, y las veremos luchar por no confundirse, Violet debe actuar como Erica, pero sin perderse a sí misma.

Este punto me gustó bastante, tomando en cuenta que es una adolescente y que cuando somos jóvenes surgen dudas, creo que ha dotado a Violet de una profundidad sorprendente, que nos hace apreciar esa juventud y esos miedos característicos de la edad.

Sin duda alguna, En la piel de Erica ha sido una lectura que me enganchó de principio a fin. Eché en falta algo más de misterio o intriga, sin embargo creo que la historia te sorprende y no te da tiempo a que sueltes el libro.

Y tú… ¿Te animas a leer En la piel de Erica? ¿Disfrutas de estas historias con un toque de intriga? No dudes en dejar tu comentario.

Curiosidades de una autora: descubriendo a Mary Shelley

Creo que en el blog he dejado en claro mi ferviente admiración por Mary Shelley, no solo por el brillante genio de la autora, creo que su vida en general me apasiona, y aunque espero pronto releer Frankenstein, me apetecía dedicar un espacio para ella.

Muchos saben de mi intento por dar mayor visibilidad a las autoras, por lo que he pensado indagar en la vida de algunas, y traer artículos especiales en los que podamos debatir y conocer un poco más a fondo su trayectoria.

Por supuesto, para esto cuento con la participación de todos los lectores, quienes pueden dejar caer algunas de sus autoras favoritas, o temas con relación a ellas en los que podamos profundizar.

Sin dar más vueltas al asunto, hablaré de la creadora de un monstruo que ha sido llevado al cine en incontables ocasiones, y que cualquiera que leyera el libro no podrá olvidar.

Creo que no solo Frankenstein la convirtió en una leyenda, Mary Shelley fue una mujer adelantada a su época, con ideas revolucionarias y una vida basada en la literatura.

 

Una familia de filósofos

Mary Shelley nació en 1797 en una familia de libre pensadores. En este punto quiero destacar a su madre, de quien ya he hablado aquí en el blog, y quien probablemente fuese una gran influencia para su hija. Mary Wollstonecraft, era filósofa y escritora, además de una ferviente defensora del feminismo, falleció al poco tiempo de nacer su hija.

Por otra parte, su padre, William Godwin, también fue escritor, periodista y filósofo.

Su padre intentó dar a Mary una buena educación y adherirse a las teorías políticas liberales, también dejó que leyera los escritos autobiográficos y los libros de su madre, cuestión que dicen acabó por incrementar la admiración que Mary Shelley sentía por ella.

La autora recibió una educación avanzada para una niña de su época. Tomó clases por parte de una institutriz y una tutora, además leyó varios de los libros de su padre sobre historia antigua de Grecia y Roma.

 

Escándalos y contratiempos

Mary contrajo matrimonio con  Percy Shelley, y a partir de esta unión adoptó el apellido. La relación fue un tanto escandalosa, puesto que Percy Shelley era un escritor de tendencias radicales, y no solo eso, cuando Mary inició su relación, Percy estaba casado.

Mary siguió adelante con su romance, y al volver a Inglaterra enfrentó el rechazo social. Vale resaltar que estaba embarazada y perdió de manera prematura al hijo que esperaba, su padre se oponía a su relación con Percy Shelley, y las deudas los ahogaban. A pesar de eso, en 1816, contraen matrimonio.

Uno de los temas que marcó profundamente a la autora fue la muerte. No solo por su primer embarazo frustrado, tuvo que enfrentar la pérdida de dos hijos más. Solamente Percy Florence le permitió gozar de la dicha de ser madre.

Creo que es necesario conocer detalles como estos para comprender a profundidad el legado de Mary Shelley, sus obras están cargadas de elementos autobiográficos, y temas cotidianos que la inspiraron al momento de escribir.

El nacimiento de Frankenstein o el moderno Prometeo

Todos conocemos la historia del terrible monstruo que creó la autora, lo que muy pocos saben, es que la idea surgió de una apuesta en una noche tormentosa.

En 1816 Mary Shelley y su marido hicieron una visita a su amigo Lord Byron, en su Villa en Suiza. Después de leer una antología de historia de fantasmas, el anfitrión, Byron, retó a los invitados a componer una historia de terror.

Y aunque de los invitados solo uno llegó a completar el relato, Mary concibió la idea de la novela considera como ciencia ficción y terror gótico. Aunque explicó que la idea de Frankenstein le llegó viviendo en Escocia, puesto que fueron los paisajes del entorno los que hicieron a la autora imaginara parte de la historia.

La autora afirmó que fue allí  donde nacieron las ideas genuinas que más tarde darían forma a la historia.

La apuesta en la casa de Lord Bayron sirvió para dar forma definitiva a la idea de Frankenstein.

Lo que comenzó como un relato corto fue tomando forma hasta convertirse en novela, finalmente Frankenstein o el moderno Prometeo fue publicado en 1818, cuando Mary Shelley contaba con 21 años.

La autora dejó ciertos aspectos o pensamientos que se ven plasmados a lo largo de la novela. No solo la alegoría a la perversión que puede venir con el desarrollo científico, también el embarazo y los miedos que las mujeres tenían en la época.

Su pensamiento ha dado forma a toda la historia de Víctor Frankenstein y su monstruo.

 

Vida literaria

Mary Shelley dedicó su vida a la literatura. Desde muy niña fue alentada por su padre a volcar sus ideas en papel, cuestión que la animó a seguir escribiendo a lo largo de su vida.

La autora utiliza la novela para recrear las relaciones entre mujeres y hombres. Busca dejar en evidencia su consciencia feminista, introducir mujeres en cierto tipo de relatos, cuestionar las instituciones políticas. En ocasiones buscó representar una alternativa femenina al poder político en manos de los hombres.

Muchos pensadores aseguran que en Frankenstein se argumenta el “mito del nacimiento” un tema que aborda la autora especialmente desde su faceta como madre e hija.

Es cierto que todo autor deja su pensamiento y parte de sí mismo en lo que escribe, por esto Mary Shelley resulta una autora que merece la pena estudiar. Una mujer profunda, con un pensamiento adelantado y una enorme capacidad para crear historias.

Me permito dejar una frase que se le atribuye a la autora:

No deseo que las mujeres tengan más poder que los hombres, sino que tengan más poder sobre sí mismas

 

Tengo pensado releer Frankenstein pronto, hay detalles que se han perdido en mi memoria y que quiero recuperar, especialmente tomando en cuenta que es un libro que disfruté hace tantos años. También quiero leer otras obras de ella, es cierto que Frankenstein ha opacado otros títulos como Mathilda o Valperga que me gustaría leer pronto.

Y tú… ¿Conocías todas estas curiosidades de Mary Shelley? ¿Has leído Frankenstein o alguna de sus obras? ¿Qué otra autora te gustaría conocer? No dudes en dejar tu comentario y compartir.

¿Tu historia necesita un elemento extraordinario?

Creo que para quienes escribimos las dudas están servidas a la orden del día. Al menos en mi caso, puedo decir que al momento de escribir me dejo llevar un tanto por la inspiración, mis mayores problemas vienen al momento de corregir.

Sí, cuando creo tener el manuscrito terminado y empieza la revisión, es cuando me asaltan los fantasmas y empiezo a replantearme todo lo que he escrito, muchas veces pensando que falta ese pequeño factor que vuelva mi historia única, diferente.

Muchos escritores consideran que una historia es especial si posee un factor o elemento extraordinario, que la haga sobresalir entre el resto.

Yo no creo que sea un factor extraordinario, considero que forma parte de un todo. Es decir, la manera en que se cuenta la historia y lo que ocurre en ella.

Una historia puede ser muy interesante, pero si no está bien contada no gustará al lector.

Hace poco terminé un libro que no me gustó en absoluto (El palacio de Petko). Este libro tenía un planteamiento interesante, al menos la sinopsis prometía una gran historia que no llevó a ninguna parte.

Me sentí estafada en cuanto terminé el libro. Para empezar porque el conflicto no se desarrollaba, y los personajes me resultaron poco reales, por no decir nada creíbles.

Así es, el argumento prometía mucho y aunque solo sentía curiosidad, fue una completa decepción. Personajes mal desarrollados, muchas subtramas sin ningún sentido, un mal planteamiento del narrador y muchas otras cosas más que contaré en la reseña.

Con esto me refiero a que tan solo leyendo la sinopsis esta obra planteaba un elemento extraordinario en la obra.

Y el libro tuvo todo menos algo extraordinario o maravilloso que hiciera que lo disfrutara.

 

 ¿Necesitas ideas sencillas?

Lo de las ideas sencillas no va demasiado conmigo, al menos lo veo así, porque me encanta edificar mundos y complicarme la vida empezando civilizaciones de la nada.

Siempre he creído que menos es más. No solo en literatura, en la vida en general. Este libro que he mencionado arriba tenía un worldbuilding muy mal explicado, soltaban ideas por todo el libro pero ninguna de ellas tenía importancia más adelante.

Creo que los autores querían hacer algo muy grande que al final terminó por entorpecer la lectura. Demasiados elementos que no llevaron a ninguna parte.

He leído historias que parten de ideas más sencillas y te dejan con una sensación maravillosa. No creo que todo tenga ser extraordinario, la vida no lo es, y aunque me encanta la fantasía y la ciencia ficción, también disfruto leer historias de sueños, de cosas que han pasado en el mundo.

 

¿Personajes?

Siempre he comentado lo mucho que me gustan las historias de los personajes. En lo personal, son ellos quienes me hacen vivir la historia, sentirla mía.

Sí, ya sé que muchos consideran que los acontecimientos y los hechos son lo que más importa en el libro, pero yo no creo que eso sea así. Creo que la reacción de los personajes, los cambios que se producen  en ellos es lo que nos hace sentir y emocionarnos.

Cuando leemos solemos sentirnos identificados con los personajes.

Por esto me encantan los personajes redondos, que evolucionen a lo largo de la trama, que nos hagan sentir junto a ellos.

El autor tiene en su pluma el poder de crear personajes absolutamente maravillosos. No me importa si son héroes aguerridos, un poderoso Jedi, o simplemente un campesino. Lo que me gusta es que exista un cambio, ver las motivaciones del personaje y acompañarlo en el arco de transformación.

Si existe un elemento clave para que tu historia sea extraordinaria, creo que son los personajes.

Al menos en mi opinión son quienes conducen la trama y la manera más real que tenemos quienes escribimos para acercarnos al lector.

 

La historia

Por supuesto el hilo argumental juega un papel importante, muchas veces he hablado de que una buena historia se compone por todos los pequeños elementos que forman parte de ella.

En líneas generales parece bastante obvio aunque no siempre es así.

Aquí diré una verdad mundialmente conocida que quienes no han intentado escribir un libro seguro negaran.

Escribir es difícil, y escribir bien es jodidamente complicado.

Así es, son demasiados elementos los que forman la historia y que un escritor no puede dejar de lado.

He pasado horas atascada en una párrafo que me sonaba terrible (suelo leer en voz alta lo que escribo) y muchas veces me quedo allí hasta días enteros.

Y quien diga que escribir se le da de maravilla y llena páginas enteras sin mayor problema, es un mentiroso. No faltaran los que vendrán a decir que el escritor talentoso escribe mil páginas al día sin importar nada, y luego me llaman ciborg por expresar mi opinión (veo cada cosa en el blog).

 

¿Personajes o conflicto?

Si me preguntan, es cierto que pueden existir dos factores que den un giro radical a tu historia. Es decir, ese elemento extraordinario que emociona y cautiva a nuestro lector.

Puede ser nuestro protagonista o personaje principal y su reacción ante una situación.

Aquí podemos tomar ejemplos muy claros como el caso de una persona normal que deba emprender una aventura que lo cambiará todo. Este modelo es uno de los más aplicados, nos gusta toparnos con héroes cotidianos que respondan a acontecimientos que no lo son tanto. Disfrutamos ver a  Scarlett O’Hara reinventándose y dejando todo atrás para enfrentar las consecuencias de la guerra.

Otro caso similar podría ser Daniel Sempere en La sombra del viento, un chico normal que se ve envuelto en un misterio y un libro desconocido que termina por acaparar toda su atención. Vemos como la vida de Daniel cambia por completo, como se adentra en la incógnita de Carax y todo lo que esto conlleva.

También el entorno o conflicto puede ser ese factor o elemento extraordinario que hace de la historia algo diferente. Es decir, un punto de giro o una situación que obligue a los personajes a actuar.

 

En mi opinión, tiene que existir un equilibrio. Como he mencionado, la historia se compone de tantos elementos que cada uno aporta valor.  Se trata de armonía entre el personaje, su entorno y el conflicto. Queremos inspirar, hacer que los lectores se adentren en la historia y que no la quieran dejar.

Y tú… ¿Cuál crees que es el factor extraordinario en la historia? ¿Te importa más el conflicto o la reacción de los personajes ante este? No dudes en compartir tu opinión y dejar tus comentarios.

¿Conoces la verdadera historia de la caperucita roja?

 

Últimamente estoy muy pegada a las historias ambientadas en los cuentos clásicos, y cómo antes he hablado de los hermanos Grimm y los cuentos que escribían, decidí investigar un poco sobre el tema.

La verdad es Crónicas lunares picó mi curiosidad. Y aunque ya conocía la historia real de Cenicienta, no puedo decir que supiese la verdad que escondía la Caperucita roja.

Todos hemos escuchado este cuento. Es una de esas historias que de niños nos encantaban y nos producían cierto temor al terrible lobo feroz.

Muchos de los cuentos clásicos fueron recogidos de las leyendas y tradiciones a lo largo de Europa. Algunos reflejan el pensamiento de la sociedad, las creencias y la manera de enfrentar determinadas situaciones.

Uno de los cuentos más antiguos y conocidos es La caperucita roja.

¿Estás segura (o) de querer conocer lo que esconde esta historia?

Si es así, te invito a que te pongas cómoda (o) y descubras junto a mí, todo lo que hay detrás de este conocido cuento para “niños”.

 

El cuento de caperucita

Caperucita era una niña que adoraba a su abuelita. Un día su madre le pidió que llevara una cesta de comida para la merienda de su abuela, que estaba enferma y vivía en una casa en el bosque.

Es en el bosque cuando se encuentra con un lobo, quien le pregunta hacia dónde se dirigía. Caperucita le contestó que iba a casa de su abuela.

El lobo retó a Caperucita a correr una carrera hacia la casa de la anciana, y la engañó diciendo que había dos caminos, uno corto y otro largo. Le dijo a la niña que él tomaría el largo y dejaría que ella fuese por el corto.

Como todos sabemos, engañó a caperucita y le enseñó los caminos al revés. También sabemos que fue el lobo quien llegó primero y que de un solo bocado se comió a la abuelita.

Al llegar a la casa de la abuela, es cuando se produce la conocida conversación:

C – ¡Qué ojos más grandes tienes!

L – ¡Para verte mejor!

C – ¡Qué orejas más grandes tienes!

L – ¡Para oírte mejor!

A partir de este punto es donde surgen distintas versiones.

 

Caperucita Roja de Charles Perrault

Perrault es el primero a quien se le atribuye esta historia. La incluyó en un volumen de cuentos para niños en 1967. El cuento de la caperucita destacaba sobre los otros, puesto que era una historia bastante cruel, y según dicen, tenía por finalidad prevenir a las niñas de encuentros con desconocidos.

En el cuento de caperucita roja, el lobo representa la violencia, ese mundo sexual al que cualquier chica podía estar expuesta.

Es cierto que el autor decidió sacar los elementos más crueles de las versiones originales. Como ese en el que el lobo vestido de abuela, invita a la niña a comer la carne y degustar la sangre de la anciana. También esa versión en la que el lobo la obliga a desnudarse y acostarse con él.

El cuento pretende dejar una lección moral a las jóvenes, dejando una moraleja bastante explícita. El bosque representa un lugar peligroso en el que las jóvenes están a merced de los lobos.

Cabe destacar que la versión de Charles Perrault no es la primera respecto a la caperucita roja. Sus orígenes son más antiguos, de hecho existe un poema belga que habla de la historia de una niña con un manto rojo y se encuentra con un lobo.

La versión de este autor no es la primera, más bien una adaptación de diversas leyendas.

 

La caperucita roja de los hermanos Grimm

Ya sabemos que los cuentos de los hermanos Grimm son un tanto sangrientos, aunque si se caracterizan por algo, es de otorgar  un final feliz a los buenos del cuento.

Fue en 1812 cuando los hermanos Grimm decidieron dar un giro a la historia. Desde entonces, es esta versión la que ha gozado de mayor popularidad, y probablemente la que más se conoce universalmente.

En este cuento, a diferencia de Perrault, incluyeron al personaje del cazador, quitaron cualquier rastro de elementos eróticos o sangrientos, y dejaron que caperucita disfrutara de un final feliz.

Los Grimm escribieron una versión más inocente, apta para niños, y estoy convencida de que esta es la historia  que todos hemos escuchado de niños.

Propusieron un final diferente, en el que poco antes de que el lobo se coma a Caperucita, ella grita y un leñador que pasaba por allí, se detiene a rescatarla, mata al lobo, le abre la panza y saca a la abuelita, salvando la vida de ambas.

Desde luego, es un final que de niños nos deja mejor sabor de boca, a diferencia del cuento de Perrault.

 

Toda una inspiración

El cuento popular ha sobrevivido al tiempo y han sido muchas las adaptaciones de este conocido cuento clásico.

Hace poco hablé de Crónicas lunares, una saga futurista inspirada en cuentos clásicos. La segunda parte de esta saga, conocida como Scarlet, está inspirada en caperucita roja, y aunque es muy diferente del cuento original, no puedo evitar encontrar esos elementos que pertenecen a la versión original.

Por supuesto que en cuanto a Scarlet no quiero soltar ningún spoiler, y si te pica la curiosidad puedes ver la reseña donde comento un poco sobre estos libros que me encantaron.

 

Y tú… ¿Conocías la historia de la caperucita roja? No olvides dejar tu comentario y compartir.

Reseña El nido de Kenneth Oppel

Hoy voy hablaros de una novela que devoré en cosa de un día. Ya sé que el libro es bastante cortito, pero de no ser por la historia y la narrativa, no hubiese tenido tantas ansias por descubrir el final de este libro.

Título: El nido

Autor: Kenneth Oppel

Ilustrador: Jon Klassen

Género: Novela juvenil (narrativa)

Editorial: Océano Gran Travesía

Franja de edad: 12 años en adelante

 

Sinopsis: “Para algunos chiquillos, el verano no es sino un soleado periodo de diversión. Pero para Steve es una temporada más de preocupaciones. De angustia por su pequeño hermano recién nacido, quien lucha día a día por sobrevivir; de inquietud por sus padres, titubeantes y devastados ante la perspectiva de un futuro terrible; de insomnio ante la ominosa presencia de un avispero en el tejado de su casa.”

 

Mi opinión:

Había leído que este libro podía ser un poco parecido a Un monstruo viene a verme, y aunque va de un niño, y trata de enfermedades y cómo afrontarlas, no logro ver grandes similitudes.

Steve es un chico con demasiadas preocupaciones y severas crisis de ansiedad. No se considera un chico normal, no cree que encaje como los demás, y en ocasiones cree que está estropeado. Esto empeora con la llegada de su hermano recién nacido, un bebé que ha venido al mundo con grandes dificultades y problemas de salud.

Para empezar diré que la prosa del autor ha sido muy sencilla, te atrapa y te hace entrar en la cabeza de Steve, de percibir el mundo desde sus ojos, entender sus preocupaciones, miedos y angustias.

Cosa que me resulta compleja porque estamos hablando de un niño que afronta una situación bastante grave. No solo diré que Steve me ha transmitido toda su preocupación, he vivido junto a él las pesadillas, el horror y el misterio que me mantuvieron enganchada a cada página.

Además, me permito compartir aquí una frase que leí y realmente me gustó:

«A veces no somos como deberíamos ser. No es bueno para nosotros. Y a la gente no le gusta. Tienes que cambiar. Hay que esforzarse y respirar profundamente y tal vez algún día tomar pastillas y aprender trucos para que puedas fingir que eres como todos los demás. La gente normal. Aunque a lo mejor Vanessa tenía razón y toda esa gente también estaba estropeada a su manera. Tal vez pasamos demasiado tiempo pretendiendo ser algo que no somos.»

Y dejo esta frase porque me parece tan maravillosa la visión que nos propone el protagonista.

Entender los sentimientos de Steve, el sentirnos diferentes a quienes nos rodean que incluso llegamos a pensar que estamos rotos, o que no encajamos. Esa constante búsqueda de ser aceptados por los demás.

Probablemente ha sido de lo que más me ha gustado del libro. Deja espacios para reflexiones como estas que en lo personal han tocado mi fibra sensible.

De verdad, os puedo asegurar que he visto parte de mi reflejo en Steve, tal vez por esto llegué a comprenderlo tanto, aunque prefiero achacarlo a la habilidad narrativa del autor.

Más allá de esto, considero que las escenas se van hilando con facilidad, abundan las descripciones por lo que es muy sencillo hacernos a la idea de lo que está ocurriendo.

El nido es una historia de realismo mágico de la que no podrás despegarte.

También debo decir que el libro tiene sus toques de suspenso, hacia el final del libro no podía soltarlo, pero de esto no diré nada puesto que te invito a que descubras esta fascinante historia.

Además, la historia viene acompañada por las ilustraciones de Jon Klassen que enriquecen la lectura conforme avanzamos.

Sin lugar a dudas El nido ha sido una historia cautivadora con altas dosis de suspenso y algo de misterio, un libro que se lee del tirón y no tiene pérdida.

Y tú… ¿Te animas a leer este libro? No olvides dejar tu comentario y compartir tu opinión.