Curiosidades de una autora: descubriendo a Mary Shelley

Creo que en el blog he dejado en claro mi ferviente admiración por Mary Shelley, no solo por el brillante genio de la autora, creo que su vida en general me apasiona, y aunque espero pronto releer Frankenstein, me apetecía dedicar un espacio para ella.

Muchos saben de mi intento por dar mayor visibilidad a las autoras, por lo que he pensado indagar en la vida de algunas, y traer artículos especiales en los que podamos debatir y conocer un poco más a fondo su trayectoria.

Por supuesto, para esto cuento con la participación de todos los lectores, quienes pueden dejar caer algunas de sus autoras favoritas, o temas con relación a ellas en los que podamos profundizar.

Sin dar más vueltas al asunto, hablaré de la creadora de un monstruo que ha sido llevado al cine en incontables ocasiones, y que cualquiera que leyera el libro no podrá olvidar.

Creo que no solo Frankenstein la convirtió en una leyenda, Mary Shelley fue una mujer adelantada a su época, con ideas revolucionarias y una vida basada en la literatura.

 

Una familia de filósofos

Mary Shelley nació en 1797 en una familia de libre pensadores. En este punto quiero destacar a su madre, de quien ya he hablado aquí en el blog, y quien probablemente fuese una gran influencia para su hija. Mary Wollstonecraft, era filósofa y escritora, además de una ferviente defensora del feminismo, falleció al poco tiempo de nacer su hija.

Por otra parte, su padre, William Godwin, también fue escritor, periodista y filósofo.

Su padre intentó dar a Mary una buena educación y adherirse a las teorías políticas liberales, también dejó que leyera los escritos autobiográficos y los libros de su madre, cuestión que dicen acabó por incrementar la admiración que Mary Shelley sentía por ella.

La autora recibió una educación avanzada para una niña de su época. Tomó clases por parte de una institutriz y una tutora, además leyó varios de los libros de su padre sobre historia antigua de Grecia y Roma.

 

Escándalos y contratiempos

Mary contrajo matrimonio con  Percy Shelley, y a partir de esta unión adoptó el apellido. La relación fue un tanto escandalosa, puesto que Percy Shelley era un escritor de tendencias radicales, y no solo eso, cuando Mary inició su relación, Percy estaba casado.

Mary siguió adelante con su romance, y al volver a Inglaterra enfrentó el rechazo social. Vale resaltar que estaba embarazada y perdió de manera prematura al hijo que esperaba, su padre se oponía a su relación con Percy Shelley, y las deudas los ahogaban. A pesar de eso, en 1816, contraen matrimonio.

Uno de los temas que marcó profundamente a la autora fue la muerte. No solo por su primer embarazo frustrado, tuvo que enfrentar la pérdida de dos hijos más. Solamente Percy Florence le permitió gozar de la dicha de ser madre.

Creo que es necesario conocer detalles como estos para comprender a profundidad el legado de Mary Shelley, sus obras están cargadas de elementos autobiográficos, y temas cotidianos que la inspiraron al momento de escribir.

El nacimiento de Frankenstein o el moderno Prometeo

Todos conocemos la historia del terrible monstruo que creó la autora, lo que muy pocos saben, es que la idea surgió de una apuesta en una noche tormentosa.

En 1816 Mary Shelley y su marido hicieron una visita a su amigo Lord Byron, en su Villa en Suiza. Después de leer una antología de historia de fantasmas, el anfitrión, Byron, retó a los invitados a componer una historia de terror.

Y aunque de los invitados solo uno llegó a completar el relato, Mary concibió la idea de la novela considera como ciencia ficción y terror gótico. Aunque explicó que la idea de Frankenstein le llegó viviendo en Escocia, puesto que fueron los paisajes del entorno los que hicieron a la autora imaginara parte de la historia.

La autora afirmó que fue allí  donde nacieron las ideas genuinas que más tarde darían forma a la historia.

La apuesta en la casa de Lord Bayron sirvió para dar forma definitiva a la idea de Frankenstein.

Lo que comenzó como un relato corto fue tomando forma hasta convertirse en novela, finalmente Frankenstein o el moderno Prometeo fue publicado en 1818, cuando Mary Shelley contaba con 21 años.

La autora dejó ciertos aspectos o pensamientos que se ven plasmados a lo largo de la novela. No solo la alegoría a la perversión que puede venir con el desarrollo científico, también el embarazo y los miedos que las mujeres tenían en la época.

Su pensamiento ha dado forma a toda la historia de Víctor Frankenstein y su monstruo.

 

Vida literaria

Mary Shelley dedicó su vida a la literatura. Desde muy niña fue alentada por su padre a volcar sus ideas en papel, cuestión que la animó a seguir escribiendo a lo largo de su vida.

La autora utiliza la novela para recrear las relaciones entre mujeres y hombres. Busca dejar en evidencia su consciencia feminista, introducir mujeres en cierto tipo de relatos, cuestionar las instituciones políticas. En ocasiones buscó representar una alternativa femenina al poder político en manos de los hombres.

Muchos pensadores aseguran que en Frankenstein se argumenta el “mito del nacimiento” un tema que aborda la autora especialmente desde su faceta como madre e hija.

Es cierto que todo autor deja su pensamiento y parte de sí mismo en lo que escribe, por esto Mary Shelley resulta una autora que merece la pena estudiar. Una mujer profunda, con un pensamiento adelantado y una enorme capacidad para crear historias.

Me permito dejar una frase que se le atribuye a la autora:

No deseo que las mujeres tengan más poder que los hombres, sino que tengan más poder sobre sí mismas

 

Tengo pensado releer Frankenstein pronto, hay detalles que se han perdido en mi memoria y que quiero recuperar, especialmente tomando en cuenta que es un libro que disfruté hace tantos años. También quiero leer otras obras de ella, es cierto que Frankenstein ha opacado otros títulos como Mathilda o Valperga que me gustaría leer pronto.

Y tú… ¿Conocías todas estas curiosidades de Mary Shelley? ¿Has leído Frankenstein o alguna de sus obras? ¿Qué otra autora te gustaría conocer? No dudes en dejar tu comentario y compartir.

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Deja un comentario

  1. Lo reconozco: Pese a mi admiración por su figura, de enormidad humana y literaria, y sabiendo bastante sobre su vida y milagros, no he leído “Frankenstein”. Como suena. Pero me he hecho el firme propósito de leerlo este año. Es lo que tiene haber visto tres millones cuatrocientas cincuenta mil versiones en películas, series, comics y demás, que me da pereza ir a la fuente original (lo sé, no es excusa)

    • Jajaja pues no tienes excusa, Mary Shelley merece toda la pena, yo tengo la excusa para comprarme una de esas ediciones tan preciosas que hay ahora.

  2. Mary Shelley es la maestra de la ciencia ficción, un libro que recuerdo de mi juventud y al que le profeso enorme cariño, nunca olvidaré los sentimientos enterrados entre sus páginas. Gracias por recordarnos todo lo maravillosa que es