¿Cómo NO publicar un libro?

 

Estoy convencida de que el título te ha dejado un tanto confuso. Pues sí, he decido hablar de este tema porque constantemente veo gente hablando de cómo publicar un libro, repartiendo consejos y comentando pequeños trucos para lograr tu sueño.

Pues yo no te puedo decir cómo publicar un libro, para empezar porque no he publicado ninguno y porque tampoco trabajo para una editorial, lo que sí te puedo contar es alguno de mis errores y trabas al momento de publicar.

Muchos te han dicho que el mercado editorial está saturado de libros y que no es fácil intentarlo, ahora tenemos la autopublicación al alcance de nuestra mano, y esto ha facilitado la vida a muchos.

Hay energúmenos que buscaran decirte que no tienes nada que aportar, que ya hay demasiados libros por leer y el tuyo no debería ser diferente a los demás.

Pero yo como lectora te digo que eso es mentira. Toda historia tiene alguien esperando por leerla, desde luego, yo leo mucho y busco historias que me cautiven, sean originales y estén bien contadas.

Y con esto lo que quiero decir es que el primer paso es dejar de ponernos trabas.

Sí, durante muchos años he sido yo misma quien se mantenía con miedos creyendo que la publicación era inalcanzable. Me envolvía de mentiras y muchos intentaban alimentar mi frustración diciéndome que las editoriales solo buscaban ganar dinero, que vendían cosas comerciales y apostaban por lo seguro.

A ver, si yo fuese una editorial probablemente apostaría por lo mismo. No voy a publicar algo en lo que no crea, y en este punto me detengo porque ya basta de poner a las editoriales como enemigos terribles, ya basta de quedarnos a la espera de un milagro maravilloso y no salir a perseguir nuestros sueños.

Como bien dije antes, le tenía miedo a la autopublicación, creía que el hecho de que todos pudiesen publicar libros haría que me encontrara con muchos libros malos.

Y mira qué sorpresa descubrir que no.

Este es un falso mito que hay que desmentir de inmediato. Además, conozco muchos escritores híbridos, que publican con editoriales y también por cuenta propia.

He descubierto y conocido autores de gran talento que han emprendido este camino por elección propia y han triunfado. Me he sorprendido leyendo obras maravillosas, historias inspiradoras que me cautivaron de principio a fin.

Y con esto solo quería empezar para dejar de culpar a los editores (sus fallos tendrán, desde luego), y tampoco criticar libros autopublicados, que en esto último tenemos muy mala manía, la verdad.

 

Ahora yo procedo a contarte un poco mis fallos y errores, cosas que me han impedido publicar, sea con editorial o por cuenta propia, y que conste que continúo trabajando en ello.

 

No dejar que nadie lea tu manuscrito

Te niegas a que otra persona eche un ligero vistazo a tus escritos y te pone de los nervios lo que otros puedan pensar de tu libro.

¿Cómo te explico que necesitas lectores cero?

Ah sí, pues prepárate porque necesitas al menos un par de personas que lean tu manuscrito y te ofrezcan opiniones sinceras.

Antes me daba terror, no sé la razón, pero me daba un miedo terrible pensar que otro leyera mi manuscrito.

Si te soy sincera, la primera vez que un lector cero leyó algo de mi creación contuve la respiración esperando no desmayarme de miedo.

A ver, para empezar los lectores cero son esas personas que leerán tu libro, te ofrecerán una opinión sincera que es muy valiosa para descubrir fallos en la historia.

Para elegirlos te recomendaría que busques distintos perfiles, te ayudarán a tener una visión general de esas cosas que puedes mejorar.

En lo personal tengo un cuestionario con una serie de preguntas que deben responder, de esta manera me aseguro de que me digan cosas que necesito saber. En base a estas repuestas continúo trabajando en la corrección.

 

Enviar manuscritos a todas las editoriales del planeta

Escribes novela histórica, tienes una preciosa historia y en lugar de seleccionar sellos o editoriales que publiquen el género, te aventuras a enviar doscientos correos a cuanta editorial se te cruce por los ojos.

No, no y no.

En verdad, crees que a una editorial que solo publica ciencia ficción le interesa una historia sobre los reyes malditos. Perdona que te corte de manera tan brusca, pero la verdad es que no.

Antes de enviar, asegúrate de que has seleccionado las editoriales que te interesen, aquellas que publiquen libros similares al tuyo. No te lances a la odisea de acribillar a cuanto editor encuentres, que luego recibes negativas y la cosa te sienta mal.

 

No saber de qué va tu historia

Bueno en esta exagero un poco tal vez. Pero te cuento mi experiencia, había escrito mi primer libro, sí, un enorme tocho de quinientas páginas que deseaba enviar a editoriales.

Primero probé con correos de presentación hablando un poco de la obra (mi corta inexperiencia solo me permitió esto),  mi sorpresa fue recibir una llamada telefónica de una editora.

La mujer me pidió que hablará de mi libro y le dijera una sinopsis amplia. Me puse tan nerviosa que solté cualquier tipo de barbaridad, y el problema era mi inseguridad, el temor a hablar de mi trabajo, de decir que quería ser escritora.

Desde luego la mujer me dijo que no, pero con esto aprendí a estar preparada, a entender mi historia para saber hablar en cuanto alguien me preguntara por ella.

Si no conoces tu historia, es probable que no llegues a convencer a nadie de que es buena, primero necesitas estar convencido tú, y tal vez de esa manera picar la curiosidad de otro para que se anime a leerla.

 

No trabajar la sinopsis

Ya sé que puedes pensar que la sinopsis no sea demasiado importante, y yo te puedo decir que la sinopsis es el gancho que tienes para captar la atención sobre tu libro.

Es así, casi todos vamos a la librería y antes de comprar un libro leemos la sinopsis, y si esta nos llama, nos aventuramos. De lo contrario lo dejamos pasar.

Pues la sinopsis es la herramienta fundamental para captar la atención, esfuérzate en redactarla bien.

No evaluar todas las opciones

Vivimos en el siglo XXI, con redes y mucha tecnología como para sentarnos a esperar y lamentarnos ante cada negativa. Si crees que tu libro merece la pena lánzate a la aventura de la autopublicación. Cada día se abren más espacios para los autores que apuestan por su trabajo, así que no excusa posible para quedarse llorando en lugar de hacer algo.

Cada día me sorprendo con mejores historias, con autores de gran talento que se aventuran a tomar las riendas de trabajo. Incluso te puedo asegurar que para mí, la autopublicación, es una puerta abierta a la que estoy dispuesta a aventurarme.

 

Estos son básicamente algunos de los errores que he cometido.

Estoy convencida de que he ido mejorando en muchos aspectos y que de cada negativa he aprendido mucho.

No busques enemigos o culparte por tu trabajo, enfócate en esos aspectos que puedes mejorar y verás que las cosas toman su camino.

Y tú… ¿También has fallado en alguno de estos puntos? ¿Tienes algún otro dato importante para No publicar un libro?

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  1. Pingback: Cómo NO publicar un libro, por Iris de Asomo. – El Destrio

  2. Muy buen post. Lo complemento con un poco de mi experiencia:
    -La lectura del manuscrito por otras personas es fun-da-men-tal. Imprescindible. Obligatoria. Te dan otros puntos de vista, detectan “errores invisibles”, te dicen qué funciona y qué no… El texto sale mejorado siempre de tales contribuciones dadas con sinceridad.
    -Como autor novel, lo llevas claro si pretendes que una de las editoriales grandes se interese por ti. Puede sonar la flauta, pero es muy raro. Eso lo tenía claro (eso, y el tener claro que las lentejas me las paga mi nómina y esto de escribir es un hobby y tal), así que presenté uno de mis manuscritos a diferentes editoriales pequeñas, cuyo manejo de la industria no me convenció, así que opté por lo que, desde un principio, imaginaba que tendría que hacer: la autopublicación con las herramientas que, no me cansaré de repetir, Amazon ponía a mi disposición, que son muchas y variadas. Una experiencia muy satisfactoria en la que todo el trabajo que lleva (que es mucho, desde la maquetación a la difusión) lo he controlado (y sigo controlando) en todo momento. El no tener la maquinaria editorial detrás limita, por supuesto, pero la gente que va leyendo mi novela me dice que le gusta, así que me encuentro muy, pero que muy satisfecho.

  3. El año pasado autopubliqué por primera vez. Creo que esa debe ser la primera opción de los autores noveles. En esto de escribir, si de verdad quieres que sea algo más que un entretenimiento debes tener PACIENCIA, CONSTANCIA Y SUERTE. Como dice King, eres escritor solo si estás dispuesto a darle a las teclas hasta que te sangren los dedos. Y eso es solo algo que depende de uno mismo. Autopublicar te da bagaje, aumenta tu curriculum, tu experiencia, afinas el ojo para las erratas, compruebas cómo se acepta tu manera de escribir… no, dinero, no. Pero creo que no es lo mismo, cuando decidas enviar a una editorial una obra, decirles que es tu primera novela, que mostrarles lo muy en serio que vas con un buen lote de autopublicados. ¿Y quién sabe? Tal vez, la persona indicada caiga en alguna de tus publicaciones… He leído recientemente Mientras Escribo, Stephen King empapeló su habitación con las cartas de rehúse de las editoriales. Ël no tenía la posibilidad de autopublicar, aunque si un buen número de revistas que compraban relatos, algo que hoy día, al menos en España, es inexistente. Y fíjate, su esposa rescató de la basura la novela que le abrió las puertas del éxito. Si ese día, ella no hubiera revisado la papelera… Influye la suerte, lo importante es estar muy bien preparado cuando esté merodeándote.
    ¡Excelente artículo!

  4. Saludos Iris:

    No estoy de acuerdo con esta sentencia: “el hecho de que todos pudiesen publicar libros haría que me encontrara con muchos libros malos”. Creo que es así. Que hay demasiados libros pésimos entre los libros autopublicados. Aunque sí hay buenos libros, pero creo que son pocos en comparación con todos los malos. La cosa es que siendo ahora tan sencillo publicar cualquiera lo hace, y muchos creen que sólo hay que escribir cualquier cosa que les viene por la cabeza y si se cuenta con el dinero pagar la publicación. El resultado son libros pésimamente escritos, sin revisión, sin correcciones e incluso, con faltas de ortografía y errores de dedo. Lo que hace que esa idea de que los libros autopublicados son malos se propague como epidemia mal tratada.

    Me parece pertinente tu posteo. Creo que el punto más importante es ese de los lectores cero. Necesitamos la opinión de alguien que pueda decirnos la verdad pero también que sea un buen lector, que sepa algo del asunto.

    Y ya si hablamos específicamente de autopublicación, uno debe encargarse de todo: revisión, corrección, edición, maquetación, diseño, si queremos que nuestro libro esté al menos decentemente publicado.

    Te dejo la liga a el libro que publiqué el año pasado por si te interesara echarle un vistazo: https://www.amazon.com/Apuntes-hombre-ordinario-Spanish-Gildardo/dp/1533381941

    Un abrazo.

    • Es cierto que hay muchos libros malos, pero también he leído libros de editoriales que no me gustaron en absoluto, creo que hay demasiada mala fama, aunque me he sorprendido, entiendo que no hay filtros y esto sigue siendo un problema. Saludos

  5. Pingback: ¿Cómo NO publicar un libro? — BLOG HUELLAS LITERARIAS

  6. Hola Iris,

    Encantado de volver a leerte.

    Yo empecé con la autopublicación el año pasado con dos novelas, sin probar en editoriales primero, principalmente porque quería que fuesen gratuitas, por lo que el soporte en papel quedaba descartado, y Amazon también, que me obligaba a poner mis novelas electrónicas a 0.99 dólares. Aprendí muchas cosas a base de palos, mediante la técnica de prueba y error, fue frustrante y cruel a veces, pero gratificante y enriquecedor también en otros momentos.

    Por aportar algunos errores adicionales a los ya comentados que tuve que puedan ayudar a alguna persona que empieza:

    1. Nunca pases una novela a un lector beta que no tenga preferencia por esa categoría. La razón es bien simple, si un lector gusta de la novela romántica y le colocas una de terror y suspense, tienes un 100% de posibilidades que la abandone y te diga que no le motivaba en absoluto. Por tanto, elige lectores beta que sean de ese tipo de novela, porque son los que más han leído sobre esa categoría, y podrán comparar tu novela con las demás del género, con las más vendidas de su temática. Su criterio es oro puro, escúchales.

    2. Nunca tengas prisa. Las prisas son malas consejeras, las peores, y te hacen sentir mal. Tómate el tiempo que necesites hasta quedar satisfecho con tu novela, después las decenas de revisiones, después el título, portada y sinopsis, tranquilamente, busca calidad, invierte tiempo en ella. Y no esperes que tras publicar una novela se convierta en un fenómeno viral con miles de descargas diarias, eso solo se reserva para los autores con renombre que son además publicitados por todas partes por las editoriales. Ten paciencia, sé cauto, dale tiempo al tiempo.

    3. Nunca dejes de promocionarte indirectamente. Si alguien piensa que una vez terminada la novela, es autopublicarla y sentarse a esperar a que se venda, lo tiene crudo. La novela debe promocionarse eternamente, pero indirectamente, a través de su autor, porque su autor es su marca. Si el autor participa en foros especializados y consigue con su talento captar la atención de los miembros… está promocionando su novela indirectamente, porque cuando alguien es una persona útil en una comunidad, todos quieren saber más de él, tú eres tu propia marca, sé una buena marca de calidad. Si en cambio participa negativamente, dando críticas poco constructivas, escribiendo con errores, nadie lo tomará en serio, y lo extenderán a sus novelas. Participa y hazlo con categoría.

    4. Nunca publicites directamente tu novela, y mucho menos satures foros con ella. A nadie le gusta que le vendan cosas. Repito de otra manera: no vendas tu novela a la gente. Deja que la gente te conozca, a las personas les atrae la gente con carisma, con capacidad de expresión, con talento en su escritura, con ideas útiles. Si consigues ser diferente y especial, esas mismas personas te preguntarán por tus novelas de forma natural. Deja que sea así, no entres a saco en foros o comunidades metiendo tu novela con calzador, saturando de mensajes repetitivos todas las comunidades y foros de literatura, porque la gente huirá despavorida, solo serías otro más vendiendo aspiradoras puerta por puerta. Llama su atención con tu talento, tímidamente, no satures, y esas mismas personas te preguntarán por ellas, y lo harán encantadas, porque pensarán: alguien tan especial debe ser un escritor increíble, quiero leer algo de él.

    5. Nunca busques ganarte la vida como escritor. Los escritores que empezamos en estos tiempos lo somos por pasión, porque nos encanta escribir, porque sin esto no seríamos nosotros mismos, lo necesitamos. La persona que vea escribir novelas como una forma de sacar dinero mensualmente con el que vivir… se va a llevar un chasco monumental. Es mejor empezar con esta idea en la cabeza, y todo será más llevadero. Escribe como un entretenimiento fascinante, y nada más. Y si algún día la suerte te sonríe, si además eres muy muy bueno y tienes mucha muchísima aceptación, quizás, solo quizás, puedas ganarte la vida con esto; sin duda, el sueño de cualquier escritor de corazón.

    6. Nunca abandones. Escribir es una carrera de fondo con obstáculos constantes, subidas, bajadas, momentos malos y buenos, gente que te lee y te hace una crítica preciosa que te emociona, gente que directamente te dice que la sinopsis no le atrae lo más mínimo y jamás te dará una oportunidad… Eso le pasó a todos los grandes, incluso a los clásicos, y eso que en aquella época no había tanta oferta de libros.

    7. Nunca consideres a otros escritores como competencia. Esto es un error muy común. Los escritores somos una comunidad enriquecedora, increíble, se nutre de sí misma. Si un autor promociona a otro, seguramente le hará ganar lectores, pero este segundo también lo hará con el primero, porque ambos escribirán novelas de la misma categoría y sus lectores lo agradecerán, porque confían en su escritor favorito, y saben que si nombra al otro es garantía de calidad. Todos contentos.

    8. Nunca consideres que lo gratis es de baja calidad. Puedes considerar que mucho gratis es de baja calidad, como también mucho de pago lo es. He leído novelas de pago que me parecieron mediocres, mucha la gente las devuelve con precio menor revendiéndolas en la tienda on-line donde las adquirió, no las quieren ni en pintura, y eso que pensaron que si pagaban obtendrían mejor calidad. Pero también he leído gratuitas que me parecieron sublimes, muchas de ellas comparten sitio en listas de best-sellers con las de pago en la tienda on-line donde están expuestas. No generalices. Yo tengo dos novelas gratuitas publicadas, y cuando alguien me dice que si son gratis será porque no deben tener mucha calidad…, mejor no digo lo que pienso en esos momentos porque me saldrían sapos y culebras por la boca.

    Espero que estos consejillos basados en mi experiencia puedan ayudar de alguna manera a los que empiezan en este complicadísimo, cruel, pero también fascinante y enriquecedor mundo de la escritura de novelas. Un cordial saludo y ánimo, que Roma no se conquistó en un día ni fue fácil hacerlo.

    J. J. García Cózar

  7. Muchas gracias definitivamente quien escribe un libro se da un gusto de dar vida a sus ideas, pensamientos y disfrute de si mismo que ese disfrute otros se beneficien de éste es una elección.
    Con cariño desde Puebla un abrazo para ti.

    • Absolutamente de acuerdo, eso es lo maravilloso de escribir, de contar historias. Un abrazo de vuelta, gracias por comentar, saludos

  8. Muy bueno. Desde luego hay que seguir luchando contra la imagen que se tiene de la autopublicación. A mi me pasaba como a ti, o me gustaba que nadie leyerá lo que escribía. También aprendí a base de palos.
    Un abrazo.

  9. Si superas los mitos, prejuicios ,convenciones… habrás tirado la mitad de la polvareda que no te deja ver; la otra mitad, son los que tu mismo creas.

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