Luchando contra los estereotipos y los clichés literarios

Ay los clichés…

No voy a ser muy dura, al menos no del todo. No pretendo sentenciar a aquellos escritores que hacen uso de clichés literarios o estereotipos, además hay historias a las que le funciona bien jugar con este recurso, en tanto que muchas otras abusan.

Pero… ¿Por qué seguimos recurriendo a los estereotipos? No pretendo solo hablar de personajes típicos o bastante acostumbrados, quiero hacer una referencia al todo, a determinadas situaciones o escenas que cuando leemos, tenemos esa sensación cansina de estar repitiendo algo, de haberlo vivido ya.

Siempre he dicho que leo para soñar, para disfrutar. Y esto lo hago desde que era niña y no pretendo cambiarlo ahora. Si me ofrecen leer algo, pero esto no me llama, simplemente no lo hago, porque nunca he sido una persona complaciente que se limita a hacer lo que las personas le dicen.

A lo que vamos definitivamente. Muchas veces cuando leo no puedo evitar sentir que estoy viviendo historias repetidas, y gracias al uso de estos recursos o clichés literarios me anticipo al desenlace de la trama, a lo que va a ocurrir 100 más adelante.

Y esto es lo que más detesto cuando leo o veo una película.

Quiero que me sorprendan, quiero disfrutar y no sentir que ya estoy viendo elementos repetitivos y trillados.

Por eso muchas veces me niego a leer libros que todo el mundo insiste o considera geniales, porque leo críticas e investigo y sé que hacen uso de un parámetro que simplemente cambian un poco.

En la literatura juvenil vi un poco este patrón hace tiempo. Sí, de pronto todos los personajes masculinos eran súper fuertes, malotes y buscaban una novia en el montón que no se apreciara a sí misma (bueno, a lo mejor exagero, o tal vez no) en fin, observaba el mismo patrón cansino y repetitivo que hacía que tantas niñas desearan la llegada de este ser a sus vidas y era como “Eh… mira no”

Esto solo por citar algo. Un caso particular que me molestaba o me agotaba tan solo pensar en él. Si bien es cierto que algunos de los que menciono son considerados más como arquetipos y los veremos a lo largo de la literatura, he decidido hablar de ellos en función de un estereotipo, y de historias que abusan de este recurso (a mí, en algunas ocasiones me gusta leer este tipo de historias).

No me gustan las etiquetas, los tópicos o los estereotipos.

Los miedos

aa71f3db77217d6944e4762048ba087bNo sé, aquí me lanzó un poco a la deriva porque no he leído muchos comentarios al respecto, y es más una opinión que una verdad absoluta.

En este punto hablo de los miedos del protagonista o personajes centrales. Me aburre un poco siempre leer de personajes que tienen miedo al rechazo, a no ser aceptados. Vale que sí, que puede que en algún momento todos sintiéramos miedo de esto, pero no creo que ninguna lucha personal deba basarse en el simple hecho de ser aceptado por otros.

Somos como somos, y este tópico es de los que me molestan. No sé, tenemos mucho miedo al fracaso, a no ser lo que otros quieren que seamos. Yo quiero ver personajes, sin importar de si son mundo fantástico o un instituto, que se muevan con menos temor del habitual, que su búsqueda no sea solo encajar, buscar entrar en determinado grupo o sociedad.

Quiero ver personajes enfrentando el fracaso, intentándolo mil veces.

No digo que no se escriba nada así, por supuesto que hay miles de historias con tópicos diferentes, pero estoy hablando de cosas de las que NO me gusta leer y clichés que ya están muy usados y repetidos.

El héroe y su ayudante

Por favor no. Esto no, el típico héroe valiente, aguerrido y por supuesto… Muy guapo, con su un tanto torpe ayudante, quien clichésliterarios-quieroescribir-quieroserescritor no es nada agraciado y tiene menos suerte que su compañero.

Y no olvidemos que ambos emprenden un viaje para lograr una misión imposible y en el camino se topan con la hermosa damisela en apuros, que por extrañas razones decide acompañarlos en su viaje.

Este tal vez es uno muy abusado en el género fantástico o de aventuras, y no, ya no es para nada novedosa, está muy usado y aburre. Además de resultar absolutamente predecible creo que es un tópico abusado.

Esto no forma parte del viaje del héroe, y en mi muy subjetiva opinión, hay historias que abusan del recurso.

En este punto me gustaría mencionar “La princesa prometida” de William Goldman (si no la han leído no sé qué están esperando) en esta historia, el autor juega un tanto con los tópicos, llegando incluso a ridiculizarlos. No solo creo que la historia es maravillosa, considero valioso leer esta novela y apreciar el juego que Goldman nos ofrece.

Y por último el estereotipo machista

Arriba hice una leve mención a este tipo de clichés literarios, pero en este punto lo quiero englobar como un todo y creo que es lecturas-recursos-escritoresdonde más detendré a hablar, porque no es un solo tópico en particular, siento que abunda como un todo y al detenerse a pensar se podría creer que solo las novelas juveniles abusan de este recurso, y yo les podría mencionar muchas otras que se encasillan en este tipo de clichés literarios.

  • Personajes femeninos inocentes y desvalidas que casi pasan por ridículas, suelen ser un tanto inadaptadas en el sentido que sienten que no encajan.
  • Personaje masculino guapísimo, un poco incomprendido con un pasado oscuro que lo ha marcado de por vida, por eso suele ser un poco déspota y maltratador (por supuesto, la chica se convierte en una especie de mártir que cree puede cambiarlo).
  • Personajes masculinos que buscan seducir a la chica y acaban por tomar comportamientos abusivos, en algunas ocasiones suelen ser humillantes. Aquí podría citar varios casos, pero mentiría porque las novelas que sé tienen estos comportamientos no he llegado a leerlas (quienes las han leído sabrán del tema)

Cuando menciono estos aspectos quiero referirme a muchas historias en las que la chica no es que suele ser salvada, puesto que tiene cierta fortaleza (en algunas ocasiones) y esa fortaleza la usan para intentar cambiar o proteger las conductas del personaje masculino.

Este es el estereotipo que no soporto en ninguna de su manera y que me resulta aburrido y repetitivo, sin mencionar cuestiones morales ni nada por el estilo.

 

¿Reconoces estos ejemplos?

Es cierto que para nosotros los escritores puede resultar complicado huir de los clichés literarios, hoy en día es una tendencia y una realidad de que cada vez somos más quienes intentamos dar la vuelta a los estereotipos.

Podemos pensar que todos los personajes pueden caer en uno u otro estereotipo, lo cierto es que aquí hablo de muy pocos porque en la realidad hay cientos de clichés literarios y estereotipos a los que no siempre resulta fácil escapar.

Intenta dar siempre la vuelta y no caer en lo tópico muy típicos.

Y tú ¿Has caído en alguno de estos clichés literarios?

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  1. Quiero mandarte un libro de regalo… Me gusta tu especativa respecto a la historia de un libro. Si me das tu correo te lo puedo enviar o bien el libro en materia. Saludos. Un abrazo.

  2. Buena entrada. Estos clichés pueden arruinar una buena historia. Es cierto que algunos clichés son perdonables porque tal vez son propios de un género en particular, pero éstos se han usado tanto que cansan o, en el peor de los casos, pueden contarnos toda la historia por sí solos. A mí los que más rabia me da encontrarlos son los del tipo “el elegido” y los “estereotipos machistas”. Es posible que se le pueda hallar una vuelta de rosca y hacerlos un poco más frescos, aunque es muy difícil. ¡Saludos!

  3. Aquí GEEK nos ofrece los más clásicos
    https://www.youtube.com/watch?v=g9vYK2LnhF0

    Los clichés que a mi me cuestan. Me he esforzado MUUUCHO por eliminarlo de mi novela.
    EL CAMINO DEL HÉROE, creo que es inherente a la superación, por eso contar de alguien que no se supere y valla a lo patético sin resultar molesto es MUY MUY difícil. Hasta Brandon Sanderson cae con sus supuestas novelas que los pasan por alto.

    Me molesta.
    Los CLONES de Katniss Everdeen. Mujer fuerte, independiente, eticamente ambigua, con drama existencial, que tiene triangulo amoroso, lucha como si hubiese sido entrenada al nacer.

  4. Se arriesga muy poco. Los niños, los más pequeños, adoran ver una y otra vez la misma película, el mismo cuento. Parece como si tuvieran la necesidad de saber de qué va la historia, conocer lo que van a encontrarse, para poder disfrutarla. Algo parecido ocurre cuando continuamente se busca etiquetar las novelas en un género, o subgénero, como si el lector, como esos niños, precisara saber de antemano lo que va a leer, no vaya a ser que de con “una cosa rara”. Imagino que las editoriales, las productoras de cine, etc… son conscientes de ello de que lo que vende es lo que la gente ya sabe lo que va a ver. ¿Quién no ha escuchado eso de esa película ha acabado mal? Quien lo dice es porque la película ha terminado de una manera que no es la “normal” y eso le ha generado cierto ruido. Un ejemplo de historias “cliché” es en lo que ha caído las películas de Pixar. Escenarios distintos, personajes variados, correcto. Pero si te das cuenta son películas de 90 minutos en los que la primera media hora es el planteamiento del personaje, normalmente una rebeldía a asumir su status quo, la siguiente media hora en la que parece que está consiguiendo su sueño hasta que al llegar a la hora le ocurre una crisis que le hace rendirse, hasta que en el tramo final ocurre algo que lo reafirma hasta llegar al exitoso desenlace. Creo que todo está muy trillado, sobre todo en géneros como el terror ¡cuántas niñas malditas hay! Creo que el camino es utilizar mecanismos de un género en otro, por ejemplo, para explorar nuevos caminos. Un poco como hizo Tarantino en Pulp Fiction.
    Muy interesante entrada. Gracias por compartirla. Saludos!!!!

    • Eso se llama el camino del héroe, y hasta ahora , aunque lo niegue Brandon Sanderson, salirse de él es mala idea. Porque es imposible si quieres dar una lección….. Hasta ahora.
      Leer el viaje del escritor de Voggler

      • Sí es cierto, no quito mérito y no me disgusta, pero hay historias que están empezando a prescindir de este formato y me resultan muy enriquecedoras. Saludos Alejandro.

    • Muchas gracias por tu comentario David, tu opinión siempre resulta enriquecedora. Pixar es cierto que ha caído en muchos clichés, y me pasa que siempre sé cómo va a terminar la película, pero están introduciendo nuevos perfiles de personajes y situaciones que me parece enriquecen bastante, sin embargo tengo que darte la razón porque muchas historias resultan predecibles.
      El género de terror me pasa mucho, y no suelo ver películas o leer algo de este género sin asegurarme de que realmente traten de algo distinto.

      Gracias por iluminarnos con tus ideas. Saludos

  5. Muchos de mis textos, cuando apenas me inciaba en la escritura, terminaron en clichés. Creo que es una fase inicial. Y se debe superar. Y creo también que el trabajo del escritor es siempre sorprender con algo mejor. Novedoso. Durante la lectura de su artículo, he pensado en algo. Son esos mismos clichés, cualquiera que fuere, de los que nos podemos valer, como recursos, para crear algo original. Creo que es posible usar una idea típica y agregarle elementos tan buenos que se nos olvide “lo típico”, por esos elementos.
    Comparto su opinión, amiga, sobre que algo muy común, aburre. Aunque creo que también depende mucho de cómo se narre.

    Saludos desde Ecuador.

  6. Precisamente hace poco hablé de esto mismo en mi blog. Tienes toda la razón del mundo, la literatura juvenil sobre todo está tan plagada de estereotipos que es casi imposible encontrar una sola novela que esté libre de ellos. Y es que la fantasía siempre ha sido un género muy dependiente de los tópicos, con tantas sagas protagonizadas por valientes guerreros, damas en apuros…

    ¿Sabes qué pasa tambien? Actualmente hay una división muy grande entre el público más casual, más general, que no espera demasiada profundidad de los personajes y que prefiere héroes y heroínas clásicos e ideales a personas reales. El fantástico siempre ha sido el género del escapismo y hay muchos lectores que sencillamente quieren evadirse un rato y odian ver personajes que reflejen sus propios defectos o fracasos. Esto puede verse muchísimo en las series televisivas, donde prima sobre todo el espectáculo y el sensacionalismo, y muchas veces prefieren poner personajes que son literalmente intachables y siempre están haciendo cosas increíbles y asombrosas.

    Muchísimas veces he visto personajes geniales que eran criticados con comentarios tipo “bah, este personaje es un asco, cómo puede cagarla así, no me gusta”, precisamente de esta gente que quiere ver protagonistas idealizados que pueden con todo. Creo, por desgracia, que el porcentaje de consumidores que buscamos una narrativa más profunda y elaborada es sensiblemente inferior, y por eso nos es tan difícil encontar buen material.

    • Totalmente Tortha! A mí me gusta la fantasía, pero no disfruto de personajes poco reales, me gusta leer sobre protagonistas con los que pueda identificarme o comprender sus motivaciones al menos. Gracias por tu aporte. Saludos

  7. Dice el dicho: No hay nada nuevo bajo el Sol. Ya todas las historias están contadas. Lo que varía es la forma de contarla.
    Eso lo escucho desde hace años. Mi padre decía hace muchos años: Ya sé como termina: El muchaco bueno mata al malo y se casa con la muchacha.
    Por lo menos yo trato de sorprender un poco, lo mismo en cuentos como en novelas. No sé si lo logro, pero por lo menos lo intento.
    Un abrazo.

    • Eso es muy cierto Luis, a mi me pasa muchísimo lo de intuir los finales, por eso me alegra tanto cuando una historia me sorprende con giros y cierres inesperados. Saludos

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  10. Como indiqué por Twitter, yo también huyo de los estereotipos todo lo que puedo. Nunca me han gustado que los protagonistas de las novelas o en el cine sean como deben ser, como todo el mundo espera que deben ser. Me encanta trasgredir, ser irreverente con los típicos personajes predecibles y rancios. Mis novelas de fantasía están llenas de hombres sensibles, bajitos incluso mal parecidos que realizan azañas épicas, porque a la vez son duros, y están llenos de coraje. Suelo utilizar personajes femeninos fuertes, llenos de ardor guerrero y valientes en la lucha, incluso insensibles y poco dadas al romanticismo, muchas veces más fuertes y atrevidas que sus compañeros masculinos. Estos son algunos ejemplos, por eso me he sentido en cierta medida identificado por esta entrada. Saludos y buenas lecturas.

    • ¡Muchas gracias por comentar Jesús! Me alegra que compartas tu experiencia y que otros autores se animen a hablar del tema y sus personajes, es de ayuda para muchos. Saludos

  11. Los mejores libros suelen ser los que toman estos clichés y los estudian y deconstruyen. Creo que la Maldición de Chalion lo hace muy bien, igual que la Trilogía de Bartimeo o el Castillo Ambulante. Canción de Hielo y Fuego lo consigue en muchos aspectos y en otros cae rodando de forma muy poco galante. Por lo demás, sí que tienden a ser agotadores porque una vez visto que uno agarra, los demás imitan la idea y no van más allá. Llega un punto en que como vea a otra chica aislada, soñadora y enamorada de los libros y de Cumbres Borrascosas o Jane Eyre en particular voy a quemar la novela xDDD.
    ¡Buena entrada y gracias por compartir!

    Atte. Rika~

    • Muchas gracias Rika, siempre es bueno ver que hay libros que rompen y retuercen estos clichés, me alegra ver que los autores apuestan por otras cosas. Un abrazo

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  13. Buenas!! estoy creando un libro de fantasia épica y creo que logro darles un giro inesperado a varios de esos clichés que mencionan. Sin embargo, hay un tópico muy usado en la literatura fantástica y es el de la lucha de la luz contra oscuridad (la cual yo considero que es una pelea distinta a la del Bien contra el Mal). Quiero incluir ese combate entre luz y oscuridad en mi novela (o novelas) de fantasía épica, pero quiero evitar que sea un cliché… Dos interrogantes me surgen desde esa premisa: ¿hasta qué punto es el villano “oscuro” un cliché? ¿se puede evitar el cliché al escribir sobre el combate de la luz y la oscuridad?
    Quizás puedan ustedes aconsejarme al respecto. Mi idea no es representar a la luz y a la oscuridad en dos personajes (o por lo menos en personajes humanos), sino que sean algo más abstracto, o algo que trascienda al concepto de hombre.