10 escritores que fueron rechazados y cómo no perder la motivación

La vida de escritor no es fácil. Aquel que me diga que desde sus inicios en la literatura ha vivido sueltamente de su creatividad y no le ha costado un solo rechazo, miente. Hoy voy a tratar el tema de 10 escritores rechazados y cómo no perder la motivación cuando te cortan las oportunidades.

Actualmente vivo en una especie de retiro de escritura. Ayer estuve sentada frente al ordenador desde las 8 de la mañana y no me despegué hasta muy entrada la madrugada, y no precisamente por estar en Facebook u otras redes sociales. Por supuesto con descansos alternativos para despejar la mente.

El mundo 2.0

Lo que en verdad quiero rescatar del día de ayer es que, navegando un poco en goodreads, me topé con el libro de unas chicas muy jóvenes que habían sido publicadas por una de las “mejores” o más reconocidas editoriales, no solo de España, del mundo.

Hasta aquí todo normal, había visto el libro en las estanterías, en internet y algunas recomendaciones en blogs juveniles, pero nada me llamó a leerlas. Cuando veo en goodreads que las recomendaciones son absolutamente nulas y lejos de alabar la obra, se dedican a destruirla y mencionar ciertas connotaciones machistas y algunas otras incongruencias.

Algo picada sigo investigando más, sí algunos medios alaban la obra como una novela fresca y juvenil, pero muchos otros no entienden como a esta editorial se le pasa por la cabeza publicar semejante escrito.

El fenómeno de las redes

editoriales - rechazo - autores- escritores famososY yo sin ánimos de juzgar (puesto que no me he leído el libro y no lo haré) no puedo sorprenderme por este tipo de cosas. Las editoriales apuestan cada vez más a la publicación de obras no porque realmente sean buenas, lo hacen basándose en el número de seguidores o suscriptores que tienes.

Si eres un influencer, y mueves a cierto colectivo de personas, eres de lo más comercial para nosotros y por eso queremos que escribas un libro y te publicaremos con apenas unas pocas correcciones. Eso sí, el movimiento en redes sociales debe comenzar desde ya. (Que se de autores que han triunfado gracias a las redes sociales y sus obras son una maravilla)

 

El nuevo mundo de la publicación

 

En fin, con esto no pretendo soltar odio ni hablar mal de las redes sociales (donde comparto todos mis contenidos y tengo gran alcance) solo quiero decir que hemos perdido un poco la esencia de lo que debería ser la literatura. Me cuesta creer que a pesar de tu talento y tus esfuerzos, no seas comercial o publicable para una editorial si no alcanzas más de 50 mil seguidores o si no tienes 70 mil suscriptores.

Desde que empecé el blog (incluso cuando no tenía dominio) lo hice porque quería que la gente leyera mis historias, quería hablar de libros, de escritores, de todo lo que me apasiona en el mundo de la lectura. Por esto no pretendía poner nombre o rostro a quien estaba detrás, simplemente era Iris compartiendo relatos o artículos de opinión en el mundo de los libros.

En fin, no voy ni pretendo criticar a los influencers, porque no es culpa particular de alguien que tenga X cantidad de seguidores, es culpa de las editoriales, que, si bien tienen cierta razón en apostar por lo seguro, creo que deberían esforzarse un poquito más y buscar publicaciones de calidad. Porque al fin y al cabo tienen un departamento de marketing que se encargará de las promociones.

A lo que vamos

 

Lo que quiero hablar y dejando a un lado este raro mundo en el que convivimos, es de esos autores o escritores rechazados en sus inicios. ¿Por qué? Porque sus historias me resultan absolutamente motivadores e inquietantes, y ¿quién sabe? Tal vez tú o yo que enfrentamos el no de las editoriales pronto nos encontremos en una situación similar.

Vale… que soñar no cuesta nada

Ahora vamos con una lista de escritores a los que no les importó el no y siguieron persistiendo y apostando por su talento:

  • Rudyard KiplingRudyard Kipling: el autor del libro de la selva fue rechazado por el diario San Francisco Examiner con una nota que decía “Lo siento, Sr. Kipling, pero sencillamente usted no sabe usar el inglés” no tardaría mucho en lograr su publicación y convertirse en el primer británico en recibir el Premio Nobel de la literatura.

  • Stephen King: recibió docenas de cartas de rechazo para su primera novela Carrie, incluso llegó a destruir la novela. La más llamativa de sus negativas fue una que decía “No estamos interesados en ciencia ficción que tenga que ver con utopías negativas. No venden”

  • K Rowling: envió el manuscrito de Harry Potter y la piedra filosofal a más de 12 editoriales y fue rechazada por todas ellas. Sus libros han vendido más de 450 millones de copias. Hace poco Rowling colgó en su cuenta de twitter todas las cartas de rechazó que recibió.
  • margaret - rechazo de las editorialesMargaret Mitchell: 

    la autora de “Lo que el viento se llevó” fue rechazada 38 veces. Actualmente es uno de los libros más vendidos de la historia y un clásico de la literatura de Estados Unidos.

  • James Joyce: su obra “Ulises” fue calificada como obscena y esto hizo que fuese rechazada por varios editores. Sin embargo, la acogida que recibió Ulises en su publicación fue delirante. En un texto de 1939, Jorge Luis Borges afirmó sobre Joyce “es indiscutible que Joyce es uno de los primeros escritores de nuestro tiempo”

  • Vladmir Nabokov: la controversial “Lolita” fue rechazada por más de 5 editoriales que tenían miedo de ser perseguidas. Nabokov tuvo que enfrentar frases como “Abrumadoramente nauseabunda, incluso para un freudiano confeso. Un cruce inestable entre la horrorosa realidad e improbable fantasía…” Lolita es la novela que consagró a Nabokov como uno de los grandes escritores de la época.

  • George Orwell: recibió una carta de rechazo por “Rebelión en la granja” en la que le explicaron “No es posible vender historias sobre animales en Estados Unidos”

 

  • Agatha Christie - autor de misterio - el rechazo de las editoriales

    Agatha Christie

    Agatha Christie: la escritora inglesa pasó 4 años pidiendo a las editoriales que publicaran alguna de sus novelas. Al día de hoy se estima que ha vendido más de cuatro mil millones de copias de sus 79 libros.

  • Marcel Proust: la editorial que se topó con Proust fue hiriente respecto a su obra, En busca del tiempo perdido. “Mi querido amigo, puede que esté muerto de cuello para arriba, pero aun así no veo como una persona puede necesitar 30 páginas para describir cómo cambia de postura en la cama antes de dormir”. Cansado del rechazo, el escritor francés decidió pagar de su bolsillo a una editorial para ver su obra publicada.

  • Ana Frank: El diario de Ana Frank fue rechazado por unas 15 editoriales antes de ser publicado. Recibió esta respuesta por parte de una editorial “Esta chica no tiene una percepción ni un sentimiento especial que eleve este libro por encima del nivel de la curiosidad”

Con esto solo quiero hacerles llegar estos 10 casos (hay muchísimos más) de escritores famosos y reconocidos que en su momento enfrentaron el rechazo.

Los autores rechazados no se han rendido ante las opiniones que otros pudiesen tener respecto a sus obras. Y creo que lo más rescatable es la perseverancia que demostraron.

 

Apuesta por tu talento

 

la motivación y la literatura - autores - rechazadosSé que muchas veces puede resultar desmotivador escuchar una y otra vez “lo sentimos en este momento no…” Pero creo que puede servir de impulso para levantarnos y recobrar con mayor fuerzas y ánimos para emprender en este oficio tan difícil.

Cuando alguien te diga que no vales para esto o que tu obra no es lo suficientemente buena, no te enfrasques en ese dilema interno que cuestiona una y mil veces que fallos tiene tu novela. Sí, es bueno cuestionarse y dudar, pero no puedes revisar 200 veces el mismo manuscrito.

Yo creo en el talento y el esfuerzo de las personas, y aquí tienes el caso de 10 escritores a los que les dijeron “no puedes” y demostraron lo contrario.

La literatura es para los valientes y los arriesgados, vamos a arrojarnos en esta batalla y salir victoriosos. El problema no reside en la falta de talento en tu trabajo, sino en el dudoso criterio de muchos editores.

Así que… confía en tu trabajo. ¿Has enfrentado alguna vez el rechazo? Comparte tu experiencia

Por cierto ya pueden echar un vistazo al nuevo canal y dejarnos sus comentarios…

https://www.youtube.com/channel/UC9xT8o22Umu21ljLCi9nmMA

Deja un comentario

  1. Hola Iris,

    Llevo un par Dr semanas leyéndote (desde que nos descubrimos mutuamente en Twitter) y debo decir que, a pesar de no haberme manifestado hasta ahora, me gusta seguir volviendo a tu blog y descubrirte: a ti, a tus pensamientos, a tus escritos y reflexiones.

    Da la casualidad que llevo unos días investigando sobre el mismo tema – escritores de éxito y su empeño en creer en su obra frente a los rechazos – y hoy descubro tu entrada y no pude evitar leerla. A pesar de no haber escrito nada aún en mi blog al respecto, estoy actualmente en estado profundo de buscar la motivación y ánimos. No precisamente por haber recibido rechazos, sino todo lo contrario: por no haber recibí siquiera una respuesta.

    He enviado mi manuscrito (la primera parte de una saga fantástica aún no encabada) a todos los agentes literarios cuyos emails he podido encontrar en internet. Ninguna respuesta, salvo por parte de los que me ofrecían sus servicios previo pago y sin compromiso de representación alguno. También recibí respuestas automáticas de dos grandes agencias literarias negándose directamente a leer mi propuesta editorial por una única razón: demasiado trabajo con los escritores que ya representan ( esas mismas agencias que tras investigar un poco descubrí que mínimo desde 2007 llevan encima “demasiado trabajo” para leer nuevas propuestas editoriales y sin embargo, leen manuscritos por recomendación de sus personas de confianza y aceptan nuevas representaciones. O sea, que en ese caso, no tienen “demasiado trabajo”). También hay gente agradable. La agencia literaria que representa a Paulo Coelho fue tan amable de informarme que sólo le representan a él, nacional e internacionalmente y que con eso tienen suficiente trabajo y además, proporcionarme un listado (que en gran parte ya tenía) de otros agentes y agencias literarios/as. Me desearon mucha suerte puesto que mi propuesta les pareció interesante.

    Actualmente, he descargado un libro en PDF desde la web oficial de editores y sigo la lista de ahí en literatura infantil y juvenil intentando acceder a alguna editorial, ya que con agentes literarios no tuve mejor suerte. De momento, sin respuesta alguna. Oh, sí. Espera. Ya me acuerdo. Encontré algunas editoriales ” más pequeñas y nuevas” según se describían y estás sí que estuvieron interesadas en publicarme en formato auto-publicación o co-edición (que viene a ser lo mismo: tú les pagas cantidades exageradas para que ellos hagan el mismo trabajo que fácilmente podrías hacer tu solo y luego solamente pagar una imprenta, cosa que saldría mucho menos costoso y nadie viviría a costa de tus ilusiones). Por supuesto, estás opciones las descarté inmediatamente. Lo que más necesita un escritor, que es la promoción (la de verdad, no un tweet en su Twitter, otro post en Facebook y una mención en su web que casi nadie visita – eso no es promoción) y la distribución, realmente, no te lo dan. Además, investigué sobre las mismas y descubrí a varios escritores que fueron estafados de varias maneras (unos en mayor medida que otros) por estas dichosas editoriales.

    Y hasta ahora, está va siendo mi experiencia. Intento animarme para seguir con la saga, escribir la segunda parte mientras busco trabajo en el nuevo país (recientemente me he mudado a Francia) y al mismo tiempo averiguar hacia donde debo dirigirme para publicar la primera parte de la misma (que ya está acabada). Intento a toda costa evitar que la ilusión de publicar y que la gente conozca mi obra me ciegue tanto como para dejarme engañar por alguna editorial “fantasma” como yo las llamo. He descubierto mucho engaño en este “negocio”. Ya que para algunos, sólo es eso. Negocio, y nada más.

    Algún consejo será bienvenido. Y quizás conocer tu experiencia personal al respecto (que no la has compartido a pesar de animar a otros a que lo hagan en los comentarios 😊) y la de otros escritores, sería de ayuda. Para animarse o desanimarse. 🙈 Eso se verá.

    • Hola Oana un gusto enorme en saludarte. No puedo más que comprenderte.
      En algunas entradas anteriores he compartido mis experiencias con las editoriales, y como tú he enfrentado el rechazo. Al principio de este post mencioné un poco el caso del libro juvenil que prefiero no citar, esto lo hago más como una crítica y es algo que me molesta, el simple hecho de convertirnos en seres absolutamente comerciales. Vale, que a mi me gusta lo comercial y no digo que esté mal, solo que cansa un poco que día tras día te digan no.

      En el caso de los agentes literarios aún no he buscado ninguno pero conozco la realidad que se esconde tras ellos, de momento no planeo recurrir a un agente.

      También he enviado cientos de propuestas y es cierto que en muchas simplemente no se dignan ni a responder, en otras dicen no y ya está, sin mayor explicación sabes que no les funcionas. Por otra parte están estas editoriales que yo llamo “editorial estafa” y te publican pero tu les pagas. Una vez una de ellas me ofreció publicarme y lo rechacé, porque en ese momento se me hizo muy extraño que me ofrecieran esa publicación por mi primer manuscrito que era un auténtico desastre. Investigando más descubrí que no solo esa editorial estaba enfrascada en ese tipo de estafas, habían muchísimas más sacando dinero de los sueños de escritores que aún no veían luz. Te publican con tu dinero, no hacen ni una sola corrección del manuscrito y tu te encargas de la distribución y promoción sin ver ganancia alguna (creo que más adelante tendré que hablar de estos casos)

      Y aun nos queda un método del que no hablas, los populares concursos de literatura, a los que yo me he presentado.
      No te podría decir a cuántos envié mi manuscrito con todas mis ilusiones, y casualmente en todos competía con miles de personas (vale hasta ahí nada raro) sin embargo, lo raro era que casi todos estos concursos eran ganados por escritores publicados, consagrados y de renombre ¿Enchufe? ¿Será qué no ha llegado mi momento? No lo sé y no podría decirlo porque sería de muy mal perder. Lo que sí puedo decir es que este mundo es muy difícil y queda en nosotros seguir intentándolo.

      Todo lo que publico aquí lo hago desde mi experiencia invitándolos a compartir y comentar, porque tal y como has hecho resulta muy enriquecedor conocer la opinión y la experiencia de otros.

      Me alegra muchísimo que compartieras tu caso en particular, y no puedo más que animarte a persistir y seguir intentándolo, yo estoy cada día más convencida de que en este mundo podemos abrirnos un espacio si lo intentamos.
      Te dejó el link en el que hable del rechazo editorial desde mi perspectiva y experiencia.

      Y mucha suerte, sabes que cualquier cosa estoy aquí para responder. Saludos

  2. Es un tema que justo pensaba el otro día cuando leí las primeras páginas en amazon de novela que venden en los primeros puestos, plagadas de errores de ortografía, llenas de cliché. Y luego, casi en el puesto tres millones, unas joyas, escritas de maravilla, perdidas en el mar del marketing. Creo que el marketing nos ha hundido a los escritores. Ha rebajado una novela al estante de los detergentes y los zapatos de tacón. Pero, evidentemente, se cruzan las cuestiones de ventas (novela como mercancía, una mercancía satisface necesidades: entretenimiento), con novela como obra artística.
    Recuerdo el caso de Doris Lessing que decía que las editoriales apuestan a los conocidos y le envió a su agente una novela firmada bajo seudónimo y fue rechazada. Luego le dijo al agente algo así como “me acabas de rechazar”. Demostró que si bien era Lessing, era publicada porque era Lessing. No era la obra la que vendía, sino el nombre de la autora.
    Hay que preguntarse qué tipo de escritor uno quiere ser: escritor de mercancías de entretenimiento o escritor de obras artísticas.
    He leído consejos sobre marketing para aprender a vender una novela. No me sirvieron. Decían que compraban libros a freelance. Luego, decían que había que tener un seudónimo para cada género: Roberta escritora de terror, Manuela de romántica, etc. Horas y horas leyendo hasta agotarme. Él decía que publicaba obras que compraba y que vivía de eso. Que le iba bien. Entrando a portales Freelance, observo que te pagan por “reescribir”. Te manda la obra y vos tenés que reescribirla pero sin que se note del plagio. Ahí ya me enojé y largué todo. No sé, sospecho que esto del marketing y vendernos como anuncio de detergente no sé, da a todo esto, a competir con tácticas empresariales de alcanzar los fines con unos medios de vale todo.

    • Gracias Keren, realmente este tema me molesta mucho, y me parece preocupante. Si bien sé que cada vez nuevas editoriales apuestan por buenos escritores hay otras que se apegan a la fama. Luego esta lo que tu llamas ese marketing que vemos desmesuradamente en redes sociales y que ni siquiera se esfuerzan en disfrazar “compra mi libro, es top ventas, compra…” Luego entras a Amazon y no tiene opiniones o buenos comentarios.
      Como bien dices es cosa de cada uno convertirnos en los escritores que queremos ser, y seguir esforzándonos por ofrecer y escribir buenas historias y buena literatura. Saludos

  3. Pingback: Escritores que han sido rechazados | Iris de asomo

  4. Pingback: La presión del escritor ¿Realidad o ficción?

  5. Pingback: Los libros más polémicos de toda la historia

  6. Pingback: Grandes escritores que firmaron sus obras bajo seudónimo

  7. Hola Iris, aunque es un tema antiguo no quería dejar pasar el comentar mi opinión. Escribir debe ser algo que te apasione, que te guste más que nada, que te haga abandonarlo todo por embarcarte en tus mundos imaginarios y en esas aventuras soñadas solo en tu interior. Si no tienes esa fuerza, ese motor, al final te rendirás en esta carrera de fondo. Aún así, hay mucho días duros en los que te preguntas porque sigues escribiendo si a nadie le interesa. No es una cuestión de talento ni de calidad. Estamos en un mundo donde lo mediocre y lo cutre es lo que prima por encima de todo. La publicidad conduce a la gran masa como a borregos para que hagan y sean como ella quiere. En este oceáno es dificil nadar sin ahogarte. Pero aunque parezca imposible, algunos locos, como nosotros, a ti también te veo subida en esta nave, seguimos navegando a contracorriente.

    Uno se cae, borra todo y tira por la ventana lo que ha escrito jurando en arameo y comiendo demonios, un día por todo lo que ve, y al día siguiente, después de que su novia o novio, o mujer o amigo, le de un beso y un achuchón, vuelve al ataque y a escribir otra vez, porque lo lleva en la sangre y no puede dejar de hacerlo.

    No vamos a rendirnos. Y mucho menos vosotros, escritores más jovenes con tanto talento, para que nos digan como debemos escribir o lo que debemos leer, unos tipos necios y sin talento detrás de una mesa de despacho. Un abrazo.

  8. Pingback: Descubriendo a una autora: Madeleine L'Engle

  9. Hola, Vanesa:

    ¡Qué entrada más interesante! La he descubierto por twitter y la he compartido ipso facto.

    Coincido contigo en que últimamente parece que la calidad literaria va después de las ventas potenciales que se puedan conseguir. Ahí tienes el caso polémico de los libros que publican los influencers… Sin embargo, Javier Ruescas (al que conocí primero como escritor que como youtuber) hizo un vídeo dando otro punto de vista que a mí me hizo ver las cosas de otra manera: una editorial necesita dinero para apostar por libros que impliquen “más riesgo” y, de alguna manera esos libros que se consideran baja calidad pueden ayudar a la editorial a mantenerse a flote y seguir apostando por literatura considerada de calidad. Por aquí te dejo el link: https://www.youtube.com/watch?v=hMjhNhe1Jv0

    Publicar un libro es un proceso muy complicado (ahora y antes) y para una editorial está claro que su prioridad es que el negocio sea rentable (a menos que forme parte de una empresa que la sustente o que sea una excepción a la regla). Has dicho que la culpa es de las editoriales, pero… ¿y los consumidores? Si los lectores no compráramos determinados libros probablemente dejarían de publicarlos porque no serían rentables. Por su puesto ellas (y ahora los autores que se autopublican) son las que ofrecen los productos pero nosotros también decidimos comprarlos o no.

    En cuanto a la lista, algunos casos los conocía pero otros me han dejado francamente sorprendida. De nuevo, ¡gracias por la entrada! Me ha encantado ^^

    Un saludo imaginativo…

    Patt